La Casa del Ángel. Un sitio con historia en el barrio porteño de Belgrano.
La Casa del Ángel fue una mansión histórica en el barrio de Belgrano que sirvió como escenario de varios films cinematográficos, y numerosos duelos de pistolas y sables. Su nombre se debe a que desde el mirador del segundo piso de la residencia se veía una escultura femenina alada, semejante a un ángel. En 1977 fue demolida y se construyó en su lugar una galería comercial a cielo abierto llamada Paseo del Ángel, en honor a la previa edificación.
Diseñada por el arquitecto Pedro Petrocchi, construida originalmente como residencia del Dr. Carlos Delcasse, es de estilo normando con tendencias renacentistas. La entrada principal estaba sobre Cuba 1919, casi en el cruce con Sucre, pero el terreno era tan amplio que los jardines llegaban hasta la calle Arcos, ubicada a cien metros.
La gran residencia tenía más de veinte habitaciones, un polígono de tiro, un gimnasio, una biblioteca y un exuberante jardín. La planta baja se abría a una importante galería con columnas de mampostería, que servían como terraza para las habitaciones del primer piso, desde donde se veía el famoso ángel.
En el interior, se exhibía una variada colección de arte, y una majestuosa escalera de ébano labrado. Una de las habitaciones estaba destinada a la transmisión de radio; allí había un diploma en el que constaba, que por primera vez en el mundo, un aficionado (el dueño de casa), se había comunicado en un mismo día con cinco continentes.
En el jardín, arbolado con magnolias, camelias, palmeras y árboles frutales, se encontraba un bronce que retrataba al dueño de casa y uno de los torsos que sirvió para la obra “Canto al Trabajo”, ambos de su amigo y vecino Rogelio Yrutia. Sin embargo lo más particular del patio es la cantidad de duelos ilegales con pistolas, sables y espadas, que se llevaron a cabo y que le valieron el apodo de “La casa de los duelos”. Delcasse llevaba una minuciosa libreta donde apuntaba los encuentros realizados en su casa, que fueron 384 hasta su muerte en 1941. También se jactaba de que nunca nadie falleció en su casa porque los enfrentamientos terminaban “a primera sangre”, en cuanto cualquiera de los duelistas resultaba herido, por más que fuera leve. Muchos de los protagonistas eran políticos que buscaban defender su honor.
El mismo Delcasse fue un conocido político. Nacido en Burdeos, Francia, fue el primer extranjero en convertirse en legislador argentino. Estudió en el Colegio Nacional Buenos Aires, y luego en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires donde se recibió de abogado, profesión que le permitió lograr un lugar destacado en la comunidad de Belgrano de la que fue intendente en 1887. Al incorporarse esa sección al municipio, fue elegido concejal. A su vez, era un apasionado por el deporte, por lo que fundó en su casa, en 1903, el “Circle de l’Eppée” que patrocinó durante muchos años la “Copa Periodismo”. En el semanario Belgrano de octubre de 1920 lo definía: “Diputado nacional fue en la época “nefanda” / Siempre amante del sport, esgrimista y boxeador / Toma sus baños de sol y le gusta la parranda / Es en suma un buen letrado y juez de lances de honor”.
Carlos Delcasse falleció el 9 de febrero de 1941. Había tenido tres hijos: Jorge, Maximiliano y Carlota. Ella fue la última habitante de la casa. Mientras la ocupó, prestó la vivienda para que allí se filmara la película La Casa del Ángel, un film basada en la novela de Beatriz Guido y dirigida por su esposo, Leopoldo Torre Nilssonque, que fue record de taquilla en 1957. Después, en 1960, el mismo Nilsson filmó allí escenas de Un guapo del 900 y, en 1976, el director Ricardo Wullicher la utilizó para la película La casa de las sombras.
A pesar de ese pasado y de las otras cargas históricas que tuvo, aquella mansión ya no existe, como muchas otras casonas que fue perdiendo el barrio de Belgrano. Carlota decidió vender la casa y a pesar de que hubo gestiones para que la adquiriera el Gobierno de la Ciudad, con la intención de convertirla en un museo, aquello no prosperó y en 1977 fue vendida de forma privada. Los nuevos dueños dejaron caer la propiedad en un estado de total abandono para luego demolerla y construir un complejo de negocios y altas torres. El único recuerdo que quedó de la casaquinta de Delcasse es aquella escultura de la mujer con alas, que gracias al Decreto Nro. 1897/77 que autorizaba al Museo de la Ciudad a proceder al retiro de las piezas cuya preservación fuera de interés arquitectónico y documental de sitios afectados a demolición, hoy se puede ver en ese museo.
A pesar de haber perdido un edificio tan rico en historia y arte, la galería que hoy funciona en su lugar es un espacio elegante que se asemeja a los típicos jardines franceses, con una fuente central rodeada de canteros con árboles, plantas y flores. Las tiendas que allí se encuentran son de medio/alto nivel.
En época navideña, el paseo es decorado emulando a los grandes almacenes neoyorquinos y/o europeos, donde se arma un enorme árbol lleno de luces y guirnaldas.
Txt: Lola S.