Alquileres descontrolados: escalada imparable del 340% y sin techo a la vista
A pesar de la mayor cantidad de unidades disponibles tras la derogación de la ley de alquileres, los precios no se detienen y superan ampliamente la inflación. ¿Cuánto se paga por un departamento de dos ambientes en la Ciudad de Buenos Aires?
Las estadísticas no mienten: el mercado inmobiliario porteño continúa en llamas. Si bien la derogación de la ley de alquileres por decreto generó un aumento considerable en la oferta de unidades disponibles, esto no se ha traducido en una baja de los precios. Aunque las inmobiliarias reportan una leve desaceleración en la velocidad de los aumentos, los incrementos acumulados en el último año superan ampliamente la tasa de inflación.
Relevamientos privados revelan un aumento acumulado superior al 340% para los departamentos de dos ambientes en el último año, con un valor para nuevos contratos que ya supera los 278.000 pesos. Un monitoreo de Reporte Inmobiliario indica que, mientras que la inflación de febrero de 2024 respecto al año anterior fue del 254%, la cotización de los departamentos de dos ambientes acumuló un aumento del 341,4%. Los departamentos de tres ambientes no se quedan atrás, con un incremento del 400,1% en el mismo período.
Palermo se consagra como el barrio más costoso para alquilar un departamento de dos ambientes, seguido por Núñez, Belgrano R, Las Cañitas y Belgrano C. En cuanto a departamentos de tres ambientes, Recoleta lidera el ranking, seguida por Las Cañitas, Palermo y San Cristóbal.
A pesar del panorama desalentador, la oferta de unidades muestra una recuperación significativa. Según el Observatorio del Colegio Profesional Inmobiliario (CPI), la oferta de unidades en la Ciudad de Buenos Aires aumentó al menos un 80% en el último mes, con un crecimiento particularmente notable en barrios como Caballito, Villa Urquiza, Belgrano y Palermo.
En resumen, si bien la cantidad de inmuebles disponibles ha aumentado, el acceso a la vivienda en la Ciudad de Buenos Aires sigue siendo un desafío para muchos. Los precios exorbitantes de los alquileres, que continúan escalando sin techo a la vista, se convierten en una barrera infranqueable para una gran parte de la población.