Desplome de la rentabilidad en alquileres temporarios
El peor momento para poner en alquiler una vivienda en Airbnb: así se desploma la rentabilidad
Una erupción en el paradigma del mercado inmobiliario se produjo con la derogación de la Ley de Alquileres. Al desatarse el escenario reglamentario en la Ciudad de Buenos Aires, muchos propietarios que contaban con departamentos en modalidad temporal u ociosos optaron por trasladarlos al alquiler tradicional. Esto impactó directamente en el stock: desde diciembre de 2023 se registró una disminución del 19% y la demanda para esta operación descendió un 18%, según se informó a Palermo Online Noticias por fuentes del sector.
Se observa que, con un poder adquisitivo que decayó significativamente en los últimos 5 meses para los turistas extranjeros en Argentina, esta dinámica también se refleja en “la demanda de alquileres temporarios, particularmente en plataformas como Airbnb”, se comentó. Solo las áreas estratégicas de la ciudad continúan siendo viables para estos alquileres, mientras que las zonas periféricas, que experimentaron un auge durante el verano, ya no reflejan la realidad actual del mercado. Además, la falta de ajuste en el precio por noche, e incluso su reducción en algunos casos, junto con el incremento de los costos de mantenimiento en dólares “ha erosionado la rentabilidad del negocio de alquileres temporarios en Argentina”, se aseguró.
Las áreas estratégicas de la ciudad continúan siendo viables para alquileres temporarios, a diferencia de las periféricas. Otro de los motivos sustanciales por los cuales los precios del alquiler temporario se vieron castigados en los 16 barrios donde más tracciona este negocio −a diferencia de 2022/2023, cuando la demanda subió fuertemente y provocó la subida de los precios− resultó ser la cantidad de oferentes.
Palermo sigue encabezando la demanda de los alquileres temporarios con casi el 75% de su oferta compuesta por monoambientes. Sin embargo, el precio en el barrio más grande de Buenos Aires disminuyó un 27% en dólares en el último semestre. Seguidamente, Almagro es el barrio que más redujo su precio, un 34%, seguido por Belgrano y Villa Urquiza, ambos con una reducción del 33%, y luego por Caballito y Recoleta con un 31%.
En el mercado actual de alquileres temporarios, el papel del anfitrión se ha vuelto cada vez más crucial. “Nos encontramos en la era de las reseñas, donde la experiencia del huésped es clave. Ofrecer mayores comodidades y un excelente valor agregado no solo genera mejores respuestas y valoraciones, sino que también permite a los anfitriones destacarse y marcar diferencia en un entorno competitivo”, se concluyó.