Escape de gas en Palermo: otra muestra de la falta de control en las obras de Jorge Macri

Un caño maestro roto en plena avenida Juan B. Justo dejó al descubierto la precariedad de la supervisión en las obras porteñas.

Vecinos y especialistas advierten: no es un caso aislado, sino parte de un patrón de desidia oficial.

El hecho que encendió las alarmas

En la mañana del miércoles 27 de agosto, una retroexcavadora que trabajaba sobre la traza del Metrobus rompió un caño maestro de gas en la intersección de Juan B. Justo y Paraguay, en el corazón del barrio de Palermo.El escape obligó a evacuar la zona, cortar calles, detener el tránsito y movilizar a Bomberos de la Ciudad, SAME y la empresa Metrogas. El operativo incluyó un vallado perimetral y un monitoreo especial en la Clínica Los Arcos, ubicada a pocos metros del incidente.

“Una máquina rompió un caño de gas con muchísima presión. Trabajamos para disipar el olor y controlar el riesgo de explosión”, explicó Alberto Crescenti, director del SAME.

La situación se dio por controlada al mediodía, pero dejó un sabor amargo: ¿cómo es posible que en obras de semejante magnitud se sigan registrando fallas tan graves?

Obras sin control: un patrón que se repite

El episodio no es aislado. Durante los últimos meses, vecinos de Palermo, Colegiales y Villa Urquiza denunciaron problemas similares: excavaciones que dañan tendidos eléctricos, cortes de agua por caños rotos y demoras en la señalización de calles.

La gestión de Jorge Macri, que insiste en presentar la Ciudad como un “modelo de eficiencia urbana”, parece tropezar en lo más básico: controlar que las empresas contratistas trabajen sin poner en riesgo la vida de los porteños.

Los especialistas en urbanismo consultados remarcan que la responsabilidad primaria es del Gobierno de la Ciudad, que debe auditar y supervisar cada obra.

Sin embargo, el sistema de tercerización y la presión por inaugurar rápido obras visibles –como el Metrobus o los pasos bajo nivel– terminan relegando la seguridad.

Vecinos entre la bronca y la resignación

En el barrio, la reacción fue inmediata. “Acá vivimos con miedo. Hace unas semanas rompieron un caño de agua y estuvimos dos días sin servicio. Ahora casi volamos por los aires.

¿Quién se hace cargo?”, se quejó Mónica, vecina de Paraguay al 5000.

Otros recordaron que, en 2019, un hecho similar en Caballito generó una fuga de gas que obligó a evacuar varios edificios durante horas. “Siempre es lo mismo: dicen que está todo bajo control, pero la realidad es que el control no existe”, afirmó Jorge, comerciante de la zona.

La política de la obra pública exprés

El caso expone un modelo de gestión que privilegia la foto de la inauguración por sobre la planificación de largo plazo. Bajo el mandato de Jorge Macri, se repiten los contratos con empresas que ya arrastran antecedentes de irregularidades, sin que exista un sistema de sanciones firmes.

Los ingenieros alertan que las licitaciones rápidas, los pliegos recortados y la falta de inspección in situ generan un caldo de cultivo para este tipo de incidentes. En la jerga, se lo llama “obra exprés”: se construye a las apuradas, sin coordinación con las empresas de servicios, y el resultado lo pagan los vecinos.

¿Quién controla al controlador?

La pregunta de fondo es política. ¿Qué grado de responsabilidad asume el jefe de Gobierno cuando un caño explota en Palermo o un edificio queda sin luz por semanas?

Hasta ahora, las respuestas oficiales se limitan a “accidentes inevitables”. Sin embargo, los sindicatos de trabajadores de obra y las asociaciones de arquitectos coinciden en que la falta de fiscalización es estructural.No se trata de un error aislado, sino de un modelo que naturaliza el riesgo y traslada el costo a la ciudadanía.

El escape de gas en Palermo fue contenido a tiempo. No hubo víctimas ni daños materiales mayores. Pero el hecho desnuda algo más grave: la precariedad de la gestión de las obras en la Ciudad.

Un caño maestro no se rompe por casualidad: se rompe porque no se planifica, no se coordina y no se controla.La política de Jorge Macri, centrada en mostrar cemento rápido, parece olvidar que las ciudades se construyen con seguridad, planificación y respeto por la vida de sus habitantes.

¿Hasta cuándo se seguirá jugando a la ruleta rusa con cada obra pública en Buenos Aires?

Fuente exclusiva: Palermo Online Noticias https://palermonline.com.ar/

Escribinos: lectores@palermonline.com.ar

Exit mobile version