Furia y miedo en Belgrano y Las Cañitas por la matanza de mascotas
Un barrio en estado de alerta
La sombra de un envenenador recorre las calles de Belgrano y Las Cañitas. En menos de una semana, al menos tres perros murieron de manera repentina y una decena más debió recibir atención veterinaria urgente por síntomas compatibles con intoxicación. Los vecinos hablan de una tragedia que se esparce en silencio: vómitos, convulsiones, temblores y muertes súbitas que transformaron paseos cotidianos en escenas de horror.
Todo comenzó en la calle Arce, cuando Román, un perro querido por el barrio, se desplomó en plena vereda, echando espuma por la boca y muriendo en minutos. El desconcierto inicial se convirtió en certeza amarga cuando, al día siguiente, otras familias contaron la misma pesadilla.
Historias que duelen
La abogada Cecilia Domínguez relató que sus perritas, Alma y Hannah, regresaron del paseo con temblores y convulsiones. Con atención urgente lograron salvarlas, pero el miedo ya había calado hondo: ¿cuántos más podían caer en la trampa invisible?
En Las Cañitas, dos perros fallecieron tras ingerir lo que se sospecha fue veneno para ratas o estricnina, mientras otros dos quedaron al borde de la muerte. Vecinos también reportaron la aparición de aves muertas en las veredas y plazas, como prueba de que la sustancia tóxica no distingue entre especies.
La reacción vecinal
La noticia corrió como reguero de pólvora en los grupos de WhatsApp y redes de la zona. “¡Cuidado en Arce, Chenaut y alrededores!”, “No dejen que sus perros olfateen nada en la vereda”, “Revisen bien las plazas antes de soltarlos”, se repite en cada mensaje.
Los vecinos armaron un mapa comunitario de zonas peligrosas, recorrieron las calles para advertir a otros dueños de mascotas y pegaron carteles con la palabra que hoy retumba: “Envenenador suelto”.
Mientras tanto, personal de la Ciudad desplegó operativos de limpieza y sanitización en las cuadras más señaladas, pero el temor persiste: el veneno no siempre se ve, y la sospecha es que quien lo esparce conoce bien los hábitos de los paseadores y las rutinas del barrio.
Investigación en marcha
El fiscal Matías Hugo De Santis abrió una causa judicial para investigar las denuncias. Se pidieron imágenes de cámaras de seguridad, se tomaron muestras en veredas y se ordenaron necropsias veterinarias para determinar qué sustancia está detrás de los ataques.
La Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA) también intervino para recolectar pruebas y pidió a los vecinos que conserven cualquier resto de alimento o sustancia sospechosa. Cada dato puede ser una pieza clave para desenmascarar al responsable.
Una herida abierta en el corazón barrial
El envenenador no solo mata perros: mata confianza, arruina paseos y envenena la vida de barrio. Las veredas de Las Cañitas y Belgrano, que hasta hace poco eran lugar de encuentro, charlas y caminatas, hoy se transitan con miedo y desconfianza.
Entre la bronca y la tristeza, crece la convicción de que el caso no puede quedar impune. Porque detrás de cada nombre —Román, Alma, Hannah, y tantos otros— hay familias enteras que sufren como si hubieran perdido a un hijo.
Palermo Online da voz a los vecinos
La consigna es clara: cuidar a los animales, no callar y exigir justicia. Los vecinos reclaman más patrullajes, controles constantes en plazas y sanciones ejemplares para quien está llevando adelante esta matanza cobarde.
En Palermo Online seguimos de cerca este caso porque no se trata solo de perros, sino de la vida cotidiana de los barrios porteños, del respeto a la convivencia y de la defensa de quienes no pueden defenderse.
¿Qué opinás vos? ¿Cómo debería actuar la Justicia frente a este envenenador?
Escribinos a lectores@palermonline.com.ar y sumá tu voz al debate.