Los narcos de Nordelta se escandalizan de los chats filtrados de Spagnuolo
Los narcos de Nordelta se escandalizan de otro delincuente: los chats filtrados de La Isla durante el allanamiento a Spagnuolo
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El silencio roto de Nordelta
En la madrugada del lunes 25 de agosto de 2025, la calma artificial de La Isla, uno de los barrios más exclusivos de Nordelta, se quebró de golpe. No fueron las alarmas de los chalets vidriados ni los motores de las lanchas amarradas en los espejos de agua: fue la irrupción de decenas de patrulleros que, a la vista de todos, entraron a allanar la casa de Diego Spagnuolo, exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y protagonista de los audios que desnudaron la trama de coimas del gobierno.
Lo curioso no fue solo el operativo judicial, sino la reacción de los vecinos, que quedó registrada en su propio grupo de WhatsApp. Una filtración periodística dejó al descubierto cómo los ricos de Nordelta, siempre tan atentos a blindarse de la inseguridad barrial, se escandalizan cuando la policía va tras uno de los suyos.
“Estoy entrando al barrio y hay un montón de patrulleros”
El primer mensaje reventó la tranquilidad pasada la medianoche. “Estoy entrando al barrio y hay un montón de patrulleros en la guardia… y policías por todos lados”, escribió un vecino sorprendido. Nadie le supo responder con claridad: los oficiales solo repetían que “no podían dar información”.
Minutos después, otro residente lanzó la bomba: “Allanaron al dueño de la droguería, es vecino”. El murmullo digital se transformó en indignación. No tanto por el escándalo de las coimas, sino porque la administración del barrio no avisó nada en la app oficial. “¿Cdo es así no se debió mandar la alerta?”, reclamó un vecino ofuscado. En La Isla, parece, lo que molesta no es la corrupción, sino la falta de protocolo.
El “quilombo” de Spagnuolo y la sombra de Martín Menem
La historia, sin embargo, no termina en la guardia de Nordelta. Ese mismo día, la periodista Camila Dolabjian (Radio Rivadavia) recordó una denuncia penal presentada en agosto de 2024 que vincula directamente a la droguería Suizo Argentina con Gentech, la marca de suplementos del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
Según la investigación, en el portal Farmaonline —propiedad de la droguería— se vendían productos de Gentech, como las barras proteicas “Iron Bar”. Tras la filtración periodística, mágicamente desaparecieron de la web. Dolabjian asegura que ese era el “quilombo” que Spagnuolo mencionaba con desesperación en sus audios, cuando acusaba a Sandra Pettovello de dejarlo “expuesto” frente a Karina Milei y Lule Menem.
Los que se escandalizan con espejo ajeno
El contraste es brutal: en Palermo, los vecinos comentan entre mates y medialunas los allanamientos por la tele; en Nordelta, se escandalizan en tiempo real, pero no porque los narcos de guante blanco vivan pared de por medio, sino porque la policía les arruina la madrugada.
El country se erige como símbolo de un modelo de país donde la corrupción y los negocios turbios conviven con lagunas artificiales, vigilancia privada y barrios amurallados. La frase que circuló en el chat interno —“¿Es vecino nuestro?”— dice más que mil editoriales: no les preocupa la justicia, les preocupa la pertenencia.
Palermo versus Nordelta
Desde el barrio de Palermo, donde las veredas rotas conviven con el arte callejero y los parques públicos, la escena de Nordelta suena a tragicomedia. En un país atravesado por la inflación, la miseria previsional y los escándalos del gobierno libertario, los ricos de los countries descubren que el delito también tiene código postal exclusivo.
Nordelta siempre quiso presentarse como una burbuja impenetrable, pero la corrupción estatal y empresarial no reconoce guardias ni lagunas. Palermo mira con ironía: acá, cuando caen los patrulleros, todos saben de qué se trata; allá, en cambio, se ofenden porque no les avisan por la app.
Cierre
El allanamiento a Spagnuolo no solo abrió una causa judicial; abrió también una ventana a la intimidad de un barrio que vive convencido de estar por encima del resto. Los chats filtrados son, en definitiva, el espejo de una Argentina que ya no distingue entre villa y country: en todos lados se cuecen habas.
Fuente exclusiva: Palermonline Noticias