No se inunda más: Jorge Macri no se pone las pilas en la Ciudad

Las inundaciones en la Ciudad de Buenos Aires son un desafío constante para sus habitantes. Cada vez que la lluvia arrecia, las calles se convierten en cauces turbulentos, y los vecinos se enfrentan al dilema de sortear el agua que amenaza con invadir sus hogares. En medio de esta lucha contra las inclemencias del tiempo, surge una poesía que refleja la frustración y la impotencia de aquellos que ven cómo sus promesas de “No se inunda más” se disipan como el vapor entre los adoquines.

Poesía de “Jorge no se pone las pilas”

En la pampa extensa, bajo el firmamento, las aguas bravas surcan la avenida, y en la ciudad, dos gotas con aliento, sentencian: “no habrá relección”, si Jorge no se pone las pilas!

Promesas esas las lleva el viento, de “¡No se inunda más”, quedaste pegado, falacia del primo, mas cuando el desagüe te da un gran mimo.

La verdad se disuelve en la charlatanería, y el porteño sufre bajo el agua que embate, mientras la lluvia, en su danza bravía, la ciudad enfrenta, sujeta al debate.

¡Operativo urgente! Grita el Gobierno, del hombre de Olivos, cansado de copetín, buscando a pibas ardientes.

Coro : “Play Boy, no es “Play Station”.

Caminen con cuidado, reza el cartel, extremen precauciones la tormenta es cruel riel.

Coro: “¡No se inunda más!” grita el primo Mauricio

Para Jorge, la culpa es del Porteño, que en Olivos no vive, pero es el dueño.

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