Pasaje Malasia. Una Burbuja entre Belgrano y Palermo.
Una cuadra en la frontera entre Belgrano y Palermo que parece existir en su propia burbuja. Puede pasar desapercibido por el tránsito de los barrios que lo rodean, pero el pasaje Malasia es – para quienes saben encontrarlo – como de cuento.
Conectando Gorostiaga al 2000 con Maure encontramos pasaje Malasia, y en sus apenas 100 metros conviven estilos arquitectónicos muy diversos, estilo francés, Tudor, colonial e incluso gótico. Por los estilos que conviven en él fue definido como uno de los pasajes más europeos de Buenos Aires. Estas bellas casonas persisten porque en la extensión del pasaje está terminantemente prohibido construir en altura, a diferencia de los alrededores donde proliferan las torres y edificios que ocultan esta callecita.
Faroles, mascarones, vidrios decorados y balcones con detalles en herrería embellecen el lugar; y su pintoresco empedrado junto con los perfumes que flotan desde los jardines ocultos tras las fachadas lo hacen un buen destino para quienes quieran pasear una tarde. Fue rebautizado Malasia en 1995 tras el tratado bilateral firmado con el país homónimo – bajo la presidencia de Menem, y según los vecinos con la intención de hacer buena letra – cuya embajada se encuentra a la vuelta.
Además de su belleza estética los vecinos destacan que es un oasis. La zona se caracteriza por el ajetreo comercial, y el pasaje ofrece refugio y calma. Fabio Grementieri, vocal de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos y profesor de la Universidad Di Tella, explica que el sello distintivo del pasaje es la diversidad de estilos arquitectónicos y decorativos contrastantes. El metro cuadrado está en 4.000 dólares, y una de las casas mejor conservadas y puesta a la venta fue tasada en 1.300.000 dólares.
Entre las propiedades destaca la fachada del vecino más ilustre, el arquitecto Estanislao Pirovano, quien diseñó la ex sede de La Nación en Florida 343. Más tarde ideó su residencia en estética barroco andino, con ornamentos en hierro forjado de dragones y guardas florales con marcos y columnas. Además se hacen notar los chalés estilo inglés, clásicos de la zona, entre ellos uno amarillo que incorpora detalles neocoloniales. Enfrente se ubica un moderno palacete en estilo neoclásico francés con elementos Louis XIII. También hay lugar para un castillo gótico, con arcos en punto, una terraza y columnas. Para Grementeri quienes diseñaron estas viviendas remixaron el estilo original, se inspiraron y le agregaron un detalle propio.
Txt More T M