Una familia porteña tipo necesitó más de $1,2 millones para no ser pobre en julio

En CABA la pobreza se movió menos que la inflación, pero la “clase media” sigue quedando cada vez más lejos del bolsillo.

En julio, la línea de pobreza en la Ciudad de Buenos Aires volvió a subir y dejó un hito que ya parece costumbre: una familia tipo necesitó $1.214.296 para no ser pobre, según el Instituto de Estadísticas y Censos porteño (IDECBA). Para ingresar al segmento de clase media, el umbral trepó a $1.925.468.

Inflación vs canastas: el pulso de julio

  • Inflación CABA (julio): 2,5%.
  • Canasta Básica Alimentaria (CBA): +2,22% (marca la indigencia).
  • Canasta Básica Total (CBT): +1,9% (marca la pobreza).

Traducción sin vueltas: las canastas avanzaron apenas por debajo de la inflación mensual, pero los pisos sociales no aflojan. La línea de pobreza subió 1,76% y la línea de indigencia, 2% en el mes.

Cuánto necesitó una familia tipo (2 adultos y 2 menores)

  • Para no ser indigente: $651.816
  • Para no ser pobre (CBT): $1.214.296
  • Para entrar a clase media: $1.925.468
  • Para considerarse “clase media típica” (CT x 1,25): $1.889.557 (referencia metodológica)

Un año de distancia, otra ciudad

En julio de 2024, la línea de pobreza estaba en $929.845 y la de indigencia en $521.602. Doce meses después: $1.214.296 y $651.816, respectivamente. La foto interanual confirma lo que se siente en la calle: el costo de “no caer” sube más rápido que los ingresos regulares.

Mapa social por ingresos (IDECBA)

  • Indigencia: hasta $651.816,24.
  • Pobreza no indigente: $651.816,25 a $1.214.296,21.
  • No pobres vulnerables: $1.214.296,22 a $1.540.374,41.
  • Sector medio frágil: $1.540.374,42 a $1.925.468,02.
  • Sector medio (“clase media”): $1.925.468,03 a $6.161.497,67.
  • Acomodados: $6.161.497,68 o más.

Por qué importa (y cómo se siente)

  • Brecha de acceso: el salto entre “no pobre” y “clase media” supera los $700 mil mensuales. Para asalariados formales, monotributistas y cuentapropistas, ese escalón es la nueva pared.
  • Sensación térmica del changuito: aunque la CBT corra por debajo de la inflación del mes, la frecuencia de aumentos chicos en alimentos y servicios sostiene la presión cotidiana.
  • Fragilidad extendida: el bolsón de “no pobres vulnerables” y “medio frágil” se agranda: son hogares que hoy llegan, pero sin margen ante cualquier imprevisto (alquiler, salud, escuela, tarifas).

Claves editoriales para el lector

  • ¿Cuánto sumó tu hogar en julio? Si estuvo por debajo de $1,21 millones, caés en pobreza estadística.
  • ¿Sos clase media? Recién desde $1,93 millones mensuales por hogar.
  • ¿Y la indigencia? Con menos de $651 mil, no alcanza ni para la canasta alimentaria mínima.

Lectura de fondo

La foto de julio muestra una estabilización relativa en los porcentajes, pero con pisos altos: la sociedad se reordena alrededor de umbrales que hace dos años hubieran parecido ciencia ficción. La “clase media” existe, sí, pero para entrar hay que saltar más alto cada mes. Tradición porteña: ajustar el cinturón, pero con recibo a la vista.