El sueño libertario se derrumba entre alquileres y expensas
Mientras Milei vende humo, la economía real explota: alquileres por $500.000 y expensas por $280.000
Mientras Javier Milei sigue de gira con su relato de que “la inflación está controlada” y que “la economía se está ordenando”, los datos muestran otra postal: vivir en la Ciudad de Buenos Aires se ha vuelto un privilegio prohibitivo. Un monoambiente ya cuesta medio millón de pesos por mes y las expensas trepan a $281.516 promedio, con subas que pulverizan cualquier sueldo.
El Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) relevó que los alquileres aumentaron 4,2% en agosto en la CABA, con un acumulado interanual del 42,9%. Paralelamente, el informe de ConsorcioAbierto.com, basado en 12.000 consorcios, indicó que las expensas subieron 4,8% en julio, acumulando un 49% interanual.
Alquilar en la era Milei: salarios pulverizados
Un monoambiente promedia los $500.000, un dos ambientes $600.000 y un tres ambientes $800.000. El salario mínimo vital y móvil, de $322.000, apenas cubre el 64% de un alquiler chico. A principios de año llegaba al 70%.
A esto se suman las expensas, que equivalen en promedio al 23,9% del valor del alquiler. Dicho en criollo: si alquilás un dos ambientes, entre renta y expensas ya estás arriba de $740.000 mensuales.
Expensas: el costo oculto que explota
El informe de ConsorcioAbierto muestra cómo se desarma el bolsillo:
- Personal y sueldos: 38% del total.
- Gastos operativos y mantenimiento: 27%.
- Servicios públicos: 13-15%.
- Administrativos, bancarios e impositivos: 12,5%.
- Obras y mantenimiento extraordinario: 7-8%.
La morosidad también sube: 17 de cada 100 departamentos deben expensas. Y como las tasas de interés promedian 5% en CABA, la deuda se transforma en una bola de nieve.
Inflación real vs. el verso oficial
Mientras el INDEC informó en julio una inflación del 1,9%, los alquileres y expensas suben entre 3% y 8% por mes. El acumulado interanual de los alquileres trepa hasta 79,7% en Patagonia, 65,4% en NOA y 60,5% en NEA.
“Hay una inflación para propietarios y otra para inquilinos. El acceso a la vivienda se ha vuelto un privilegio”, sostuvo Gervasio Muñoz, de Inquilinos Agrupados.
El engaño libertario
El Decreto 70/2023, con el que Milei desreguló los alquileres y festejó “la libertad de mercado”, no trajo alivio sino un mercado completamente dolarizado en pesos. Los precios suben cuatro veces más que el IPC oficial, y los contratos se firman sin protección alguna para los inquilinos.
El resultado: vivir cuesta más caro en Buenos Aires que en muchas ciudades del primer mundo, pero con sueldos tercermundistas.
Los votantes y la factura que no pueden pagar
Milei prometió orden, pero lo que se ordenó fue el negocio inmobiliario a costa de los laburantes. Lo más brutal es que muchos de los que hoy no llegan a pagar un monoambiente fueron los que votaron al libertario soñando con “dolarización” y “libertad”.
La ironía es cruel: esos mismos que gritaban “afuera el Estado” hoy no pueden pagar ni el alquiler ni las expensas, atrapados en el sálvese quien pueda que Milei convirtió en política pública.
La pregunta incómoda
¿Quién puede hablar de “milagro económico” cuando un trabajador necesita más de un millón de pesos por mes solo para tener un techo y pagar expensas? ¿Cuánto falta para que los inquilinos digan basta?
Porque mientras Milei habla de teoría económica en conferencias internacionales, la Argentina real es un país donde los números no cierran para nadie… salvo para los dueños de edificios y el mercado financiero que lo sostiene.