La devaluación sigue golpeando con fuerza a la renta inmobiliaria

La devaluación sigue golpeando con fuerza a la renta inmobiliaria. Lejos quedaron los años en los que la rentabilidad anual en dólares por alquilar un departamento podía llegar al 12 por ciento.

Hoy en día, la renta bruta promedio por alquiler de una unidad usada es del 3,31% anual, indica la consultora Reporte Inmobiliario.

“Si bien el precio de las propiedades se ajustaron un poco, en los buenos barrios no fue más del 10 por ciento. Por la devaluación esa renta se vio depreciada, ya que, en su mayoría, los alquileres se pagan en pesos. Además, la inflación real no se está volcando a los alquileres”, le explica a belgranonews.com.ar, Tomas Seeber Director de la inmobiliaria RG Montes.

En ese contexto, barrios premium, como Belgrano y Barrio Norte, ofrecen las rentas más bajas, cercanas al 2,8 por ciento. En cambio, en La Boca y Once se obtienen las rentabilidades más altas, cerca del 4 por ciento.

Hace un año, la rentabilidad promedio se ubicaba en el 4,67%, por lo que resulta casi un 30% menos que el nivel actual. La devaluación del peso acumulada desde comienzos del año pasado es del 145 por ciento.

“La caída de los créditos hipotecarios para la compraventa de inmuebles reactivó el mercado de los alquileres. Además, está potenciado por la cantidad de venezolanos que llegaron a Buenos Aires y buscan alquilar. Pero la devaluación y la inflación perjudicó a la rentabilidad de los alquileres residenciales. Si bien los propietarios buscan una actualización semestral por encima al 15%, la realidad es que los salarios no acompañaron a la inflación. Los dueños son concientes de esta situación y terminan aceptando ajustes menores”, agrega Francisco Altgelt, Vicepresidente de Altgelt Negocios Inmobiliarios.

Con respecto a lo que se viene, Seeber asegura que “se está volviendo menos atractivo alquilar un inmueble y a esto se suma una potencial Ley de Alquileres que no incentiva y le da más temores al propietario. El que tiene un activo está tentado en liquidarlo e invertir en otro lado. El sector financiero es una opción aunque está muy volátil y el inversor inmobiliario es más bien conservador. El consejo que le damos a los dueños es esperar a que la economía se reactive y ahí volver a renegociar los contratos actuales”.

La renta bruta -no tiene en cuenta los gastos que el propietario tiene que realizar- es la más baja de los últimos cuarenta años. El panorama es aún peor cuando se descuentan los pagos de mantenimiento (como pintura) que tiene que hacer el dueño. En ese caso, la tasa de retorno neta es del 1,78 por ciento.