Alarma en secundaria: la desigualdad en Matemática creció 30% en los últimos diez años

Una brecha que duele en las aulas

En las aulas argentinas, la pizarra no muestra solo números y ecuaciones: también refleja desigualdades cada vez más profundas. Según el Tercer Informe del Indicador de Desigualdad de Aprendizajes de la Universidad Austral, la distancia entre los estudiantes más vulnerables y los menos vulnerables en Matemática se amplió un 30% en la última década.

Mientras que en Lengua los niveles se mantienen relativamente estables, en Matemática la caída es alarmante: apenas 5 de cada 100 estudiantes más vulnerables de secundaria alcanzan los aprendizajes mínimos en esta materia.


El contraste con Lengua

Los datos permiten comparar con claridad dos realidades.

  • En Lengua, tanto en primaria como en secundaria, la brecha entre los grupos sociales se mantiene estable. En 2023, el 52% de los alumnos más vulnerables de primaria alcanzó los aprendizajes mínimos, contra el 81% de los menos vulnerables. En secundaria, los números son menores pero estables: 43% vs. 72% en 2024.
  • En Matemática, en cambio, todo empeoró. En primaria, el 48% de los alumnos más vulnerables lograba aprendizajes mínimos en 2016, pero en 2023 ese número cayó al 39%. Entre los menos vulnerables, se pasó del 79% al 68%. En secundaria la foto es aún más dramática: en 2024, solo el 5% de los estudiantes más vulnerables alcanzó los logros básicos, frente al 28% de los menos vulnerables.

Voces de las investigadoras

La investigadora Eugenia Orlicki fue tajante:

“En Matemática todavía no vemos un piso de recuperación: los aprendizajes siguen cayendo y la brecha se amplió en la última década. La situación de los estudiantes más vulnerables es crítica, los datos muestran que sólo 5 de cada 100 logra los aprendizajes mínimos al final de la secundaria”.

Por su parte, Cecilia Adrogué advirtió:

“El gran desafío está en Matemática, porque no se trata sólo de desigualdad: se trata de un retroceso general en el nivel de logros tanto en primaria como en secundaria”.


Un indicador lapidario

El informe de 2024 ya advertía que la brecha en secundaria era de 1,7 en Lengua y 5,5 en Matemática. Los nuevos datos confirman la estabilidad en Lengua (1,7), pero muestran que en Matemática el indicador de desigualdad se ubica en 5,3, lo que significa un crecimiento del 30% en diez años.

En palabras de Orlicki:

“De cada cinco alumnos menos vulnerables que alcanzan los aprendizajes mínimos, lo hace apenas uno del grupo de los más vulnerables. Esa cifra es alarmante y pone en evidencia la urgencia de políticas focalizadas”.


El desafío para las políticas públicas

El documento concluye que los resultados comprometen seriamente las oportunidades de los estudiantes más vulnerables, condicionando su futuro académico y laboral.

Adrogué resume el llamado a la acción:

“Es urgente contar con estrategias específicas que garanticen mayor equidad en el acceso a una educación de calidad”.

En otras palabras: los problemas empiezan en primaria, se agravan en secundaria y, si no se interviene, amenazan con perpetuar un círculo de desigualdad que compromete a toda la sociedad.


Mirada desde Colegiales

En Colegiales, barrio con una fuerte tradición educativa, los datos nacionales resuenan con fuerza. Las familias, docentes y estudiantes saben que la Matemática suele convertirse en el muro que separa oportunidades. Las cifras nacionales no son ajenas a la vida de las escuelas secundarias porteñas, donde los equipos pedagógicos vienen advirtiendo sobre la falta de recursos, acompañamiento y políticas de refuerzo específicas para la materia.

¿Es solo un problema de números? No. Se trata de destinos truncados: el que no logra dominar Matemática en la secundaria se enfrenta a mayores dificultades para acceder a carreras universitarias exigentes, empleos de calidad o incluso para desenvolverse en la vida cotidiana.


Conclusión

El informe de la Universidad Austral deja al desnudo un problema profundo y creciente: la desigualdad educativa no es pareja. En Lengua, la grieta se mantiene; en Matemática, se ensancha sin freno.

La advertencia es clara: sin políticas focalizadas y urgentes, la Argentina seguirá reproduciendo desigualdades desde la misma escuela. En Colegiales y en todo el país, las aulas reclaman una respuesta inmediata.