Carrió encendió la mecha: Milei bajo fuego y Karina en el ojo del huracán

En el corazón político del país, donde las paredes escuchan y los pasillos murmuran, Elisa “Lilita” Carrió volvió a patear el tablero. La líder de la Coalición Cívica no se guardó nada y lanzó acusaciones que, en cualquier república que se precie de seria, deberían encender alarmas rojas en Tribunales y en Balcarce 50. Apuntó directo contra el presidente Javier Milei, acusándolo de haber consumido “pornografía infantil”, y cargó con dureza contra su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a quien definió como “el personaje más oscuro” de este Gobierno.

El efecto fue inmediato: la política argentina, que ya venía sacudida por el escándalo de las coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), quedó envuelta en un clima barrial de sospechas, chicanas y peleas internas.


La denuncia de Carrió: “una cuestión perversa”

Durante una entrevista televisiva, Carrió aseguró que Milei “ha visto mucha pornografía infantil”, vinculando esa afirmación a lo que llamó “una cuestión perversa en su forma de ejercer el poder”. Sus palabras resonaron como un mazazo, no solo por la gravedad de la imputación, sino porque las hilvanó con un relato sobre corrupción en el sistema de salud y negocios con criptomonedas.

“Karina Milei es Javier Milei”, sentenció Carrió, acusando a la hermana del presidente de ser cajera y recaudadora en un esquema de poder inescindible de su hermano.


El eco en el Congreso: Francos bajo chicanas

Mientras Carrió lanzaba bombas mediáticas, en la Cámara de Diputados el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, enfrentaba un plenario áspero. La oposición lo recibió con pancartas, dedos en alto marcando el “3%” de coimas que supuestamente se cobraban en el área de discapacidad, y frases recordando los vínculos de Milei con la mafia.

El peronismo, la izquierda y hasta ex libertarios como Marcela Pagano le pegaron por todos lados. Entre chicanas y pancartas, sonó fuerte la frase que ya corre por los pasillos como un rumor de esquina: “Karina muerde más que Conan”.

La sesión tuvo ribetes de sainete porteño. Lilia Lemoine, en su habitual rol de cosplayer, irrumpió con celular en mano para incomodar a Pagano. El espectáculo fue tan grotesco que hasta los propios legisladores ironizaban con que parecían alumnos de primaria en recreo.


Corrupción, internas y un déjà vu noventoso

Carrió fue más allá y comparó al actual gobierno con los años del menemismo, sugiriendo que la matriz de corrupción se repite. “Sea Milei o Cristina, están votando peronismo”, disparó.

La frase retumbó como eco viejo de una Argentina circular, donde todo se parece a lo ya vivido: los noventa con Menem, las coimas de la SIDE, las valijas, los contratos sospechosos, el “3%” de antaño que ahora vuelve en forma de búmeran.


Milei, entre empresarios y la tormenta

Lejos del ring de Diputados, Javier Milei se prepara para hablar ante el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP). Allí, frente a Bettina Bulgheroni y el establishment empresarial, intentará recuperar la iniciativa con un discurso liberal puro, prometiendo no intervenir y dejando la creación de riqueza en manos privadas.

Pero afuera, en la calle, en los bares de Palermo y en las charlas de sobremesa, lo que se comenta no es su credo económico sino las acusaciones que le estallan alrededor.


Filosofía y cloacas del poder

Lo advertía Nietzsche: “Quien lucha con monstruos debe tener cuidado de no convertirse en uno”. Y lo recordaba Hannah Arendt: la banalidad del mal se instala cuando el poder deja de tener frenos y contrapesos. En esta Argentina deshilachada, la política parece haber perdido la brújula ética y se sumerge en la cloaca de las acusaciones más graves.


Palermo como jurado

En este escenario, Palermo Online se planta como juez, el periodista como fiscal y usted, vecino lector, como jurado. La pregunta es inevitable:

¿Hasta qué punto soporta la democracia argentina este nivel de escándalos, donde lo grotesco se mezcla con lo trágico y las internas parecen sainetes de conventillo?

Escriba su opinión a lectores@palermonline.com.ar y sea parte de este juicio popular que ya se libra en la plaza pública.