Guillermo Vilas: el poeta del tenis que hizo grande a la Argentina
El tenis argentino tiene nombre y apellido: Guillermo Vilas. El “Gran Willy”, como lo bautizó el pueblo, no solo fue un deportista excepcional, sino también un ícono cultural que llevó el tenis de un deporte de élite a una pasión popular en la Argentina de los años ’70 y ’80. Hoy cumple 73 años, y su legado sigue intacto en cada raqueta que se levanta en este país.
Popularizó el tenis en el país al codearse con los más grandes y estar durante años en los principales escenarios del mundo.
— Asociación Argentina de Tenis (@AATenis) August 17, 2025
Ganador de 4 Grand Slam y otros 58 títulos ATP. Sobran las palabras al mencionar su grandeza y su eterno legado en el tenis argentino.
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De Mar del Plata al mundo
Nació en Mar del Plata el 17 de agosto de 1952 y desde chico mostró un talento que parecía predestinado. A fuerza de disciplina, viajes y entrenamientos, se abrió camino en el circuito profesional hasta convertirse en uno de los grandes del tenis mundial.
Con su melena, su vincha y su zurda mágica, conquistó canchas de polvo de ladrillo, césped y cemento. Pero más allá de la técnica, Vilas transmitía algo más profundo: una mezcla de bohemia, poesía y rebeldía que lo convirtió en un personaje irrepetible.
Palmarés de leyenda
- 4 títulos de Grand Slam: Roland Garros 1977, US Open 1977, Abierto de Australia 1978 y 1979.
- 58 títulos ATP adicionales, con un dominio absoluto en polvo de ladrillo.
- Récord de 16 títulos en un solo año (1977), marca que durante décadas fue inalcanzable.
- Una racha mítica de 53 victorias consecutivas en polvo, solo superada por Rafael Nadal muchos años después.
Vilas no solo ganó, sino que lo hizo en una época de titanes: Björn Borg, Jimmy Connors, John McEnroe e Ivan Lendl, nombres que hoy llenan los manuales del tenis, fueron sus rivales directos.
El hombre detrás del mito
No fue un atleta convencional. Escribió poesía, compuso canciones y vivió el tenis como un arte. Su libro “Poemas de Guillermo Vilas” y sus letras musicales lo mostraron como un deportista con alma de artista, un adelantado que supo combinar la exigencia física con la sensibilidad cultural.
Además, fue un embajador argentino en el mundo: cada triunfo suyo llevaba la bandera celeste y blanca a la tapa de los diarios internacionales.
El eterno debate del Nº1
Durante años, especialistas y fanáticos debatieron si Vilas había sido injustamente privado del ranking N°1 en 1977, año en que dominó con récords históricos. A pesar de la polémica con la ATP, para el pueblo argentino no hay discusión: Vilas fue, es y será número uno en el corazón de millones.
Su influencia en el tenis argentino
Sin Vilas, probablemente nunca hubiéramos visto a Sabatini, Del Potro, Nalbandian, Coria o Gaudio en lo más alto. Fue él quien demostró que un argentino podía conquistar el mundo con una raqueta. Gracias a su figura, el tenis dejó de ser un deporte de clubes privados para convertirse en un fenómeno masivo.
Un cumpleaños eterno
Hoy, a sus 73 años, Guillermo Vilas sigue siendo sinónimo de tenis en la Argentina. Su lucha contra el Alzheimer lo mantiene lejos de las canchas, pero cerca del recuerdo colectivo. Sus triunfos, su estilo y su entrega siguen presentes cada vez que un chico toma una raqueta soñando con Roland Garros.
Pregunta al lector
¿Es Vilas el más grande tenista argentino de todos los tiempos o creés que alguno de sus herederos logró superarlo?
Su historia invita al debate, pero también al homenaje: porque más allá de estadísticas, Guillermo Vilas es eterno.