Personajes vinculadas al barrio. Roberto Arlt.

Escritor y periodista argentino de modo directo, incisivo y crudamente realista. Su obra tomó valor después de muerto hasta convertirse en un autor de culto para la nueva generación de escritores surgida en la segunda mitad del siglo XX.

El nombre y la fecha de nacimiento que figuran sobre el autor Roberto Arlt en distintos trabajos biográficos y artículos suelen ser objeto de discusión, porque el mismo Arlt se dedicó a sembrar la duda en vida al escribir su autobiografía, y estos dos datos esenciales para poder escribir un recorrido de su vida también son distintos en el acta de nacimiento y en el certificado de su bautismo. Aquí tomaremos aquellos proporcionados por la escritora Sylvia Saítta, el afamado autor nació el 26 de abril de 1900 con el nombre Roberto Arlt. Su padre era Carlos Arlt, de origen prusiano y germanoparlante, y su madre era Ekatherine Iobstraibitzer, quien había nacido en Trieste y hablaba italiano.

Si bien en textos autobiográficos se dedicó a dar la imagen de mal alumno, Saítta afirma que no fue expulsado tras repetir tercer grado -como el sí relata- si no que aprobó el curso tras volver a transitarlo, y que finalizó quinto grado (que por ese entonces era el último año de nivel primario) a los 14 años.

En términos generales la familia Arlt vivió un pasar económico difícil, transitoriamente estuvieron en mejor posición cuando su padre se desempeñó como tenedor de libros pero después de perder ese trabajo dejó atrás a su familia varias veces para emplearse en Corrientes y Misiones en empresas de yerba mate. Su madre, que se había preocupado por que terminara la escuela, además lo incentiva a buscar empleo para ayudar en la casa. Así lo hace Roberto en una bicicletería de Flores, barrio donde estaban instalados. Cuando su padre dejó la casa pasó a trabajar como vendedor de papel de envolver.

Su padre era un hombre violento que acostumbraba a castigar a los golpes, y el Roberto adolescente discutía constantemente con él, tal es así que tras una pelea particularmente fuerte Carlos lo echó de la casa. Durante esos años Roberto tiene varios trabajos para poder subsistir, y aprende de sus puestos de dependiente en una librería, en un taller mecánico, en el puerto, en una fábrica de ladrillos, y de trabajos ocasionales como pintor. En esta época es que frecuenta la librería de los hermanos Juan Antonio y Carlos Pellerano, “La Linterna” de Ángel Luppo, y la de Ángel José Pariente. Allí compra, vende y alquila los textos que le interesan. Folletines, manuales técnicos, artículos de divulgación científica y también libros de ciencias ocultas. De aquel momento data su admiración y fanatismo por Baudelaire, Verlaine, Carrere, Murger y Terrail. La influencia de este último se puede ver en “El Juguete Rabioso”, publicado en 1926.

Si bien son muchos los escritores y las escritoras destacados de principios del siglo XX, Arlt es quizás el único que proviene de un origen así de humilde. Su escena eran Flores, las tertulias, los socialistas y anarquistas, la cultura barrial y las publicaciones populares. No tuvo la exclusiva formación de Borges o Bioy Casares. En sus relatos se ve el italo-alemán de su casa mezclado con el rioplatense de su época.

En junio de 1918 publicó su primer cuento, “Jehová” en la Revista Popular. Emocionado por este logro se lanza a la redacción de su primera novela, la ya mencionada “El Juguete Rabioso” pero entonces titulada “La Vida Puerca”. Por meses acosó a sus amigos con la lectura obsesiva de los primeros capítulos. En 1920 publica un ensayo llamado “Las Ciencias Ocultas en la Ciudad de Buenos Aires” en Tribuna Libre, entrega n°63. En enero de 1926 empieza a actuar como colaborador de la revista Don Goyo, y en 1927 entra como cronista a la sección policial de la redacción del diario Crítica, allí se destacó por sus artículos de periodista-detective que le fueron ganando una base de fieles lectores. En 1928 deja este trabajo y comienza en la redacción del diario El Mundo, donde empezó a escribir la columna “Aguafuertes Porteñas”, que tratan de los temas candentes de la situación social y política de la época, los problemas de la ciudad, el estado de las calles y de las zonas abandonadas por la administración política.

Logra reservarse cierto tiempo para su labor de escritor, y en 1929 publica “Los Siete Locos” seguido en 1931 de “Los lanzallamas” que es la segunda parte. En su obra incorpora el lunfardo porteño y temas no muy bien vistos por aquel entonces como la locura, la marginalidad, la humillación, la conspiración política y la traición.

Contrajo matrimonio por primera vez en 1922 con Carmen Antinucci con quien tuvo dos hijos, Electra Mirta Arlt y Roberto Arlt. Fue vecino de Belgrano durante la última etapa de su vida, que se extinguió el 26 de Julio de 1942 en una pensión de Olazábal 2031, sus restos fueron cremaron en el Cementerio de la Chacarita y sus cenizas esparcidas en el río Paraná.

La pluma de Arlt presentando algún local alemán sito en el barrio de Belgrano : si usted quiere comer mal, vaya a uno de esos bares. Pero si quiere pasar un rato de cursilería deliciosa, de amigable espera, de dulce estar, de simpática concurrencia, entonces entre a cualquier bar alemán de Belgrano, y le prevengo que pasará una hora deliciosa. Se sentirá cómodo y reconciliado con la vida. ¿Por qué? Porque el bar alemán es la síntesis de lo cursi; el bar alemán es la vulgaridad elevada a la categoría de lo artístico.
Desde fuera lo recibe un gigante con librea verde de pelo color remolacha. Y en vez de penetrar a un salón, usted entra a un jardín cuidadosamente afeitado y civilizado, con canteritos de juguete y cipreses bajo cuyas ramas se encuentran mesas rigurosamente pintadas de blanco, como si terminaran de desinfectarlas en un autoclave. (…) Usted se sienta y un mozo alemán, auténticamente alemán, que no lo han falsificado todavía, se acerca a usted y con más respeto que si se tratara de atenderlo al Káiser o a un “feld-mariscal”, le ofrece la lista.
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