Pizza y hamburguesas de sushi? Sí, en Belgrano.
El pequeño local ubicado en la calle Franklin D. Roosevel al 1806, propone un híbrido entre el sushi y las hamburguesas, pizzas. Por su original menú, “Freakin sushi” se ha convertido en un spot donde los amantes de la gastronomía creativa se reúnen para degustar esta particular fusión de sabores.
El concepto nació con Agustín, Axel, Martín y Malena, amigos de muchos años que querían emprender juntos. Agustín Castro, que es el más curioso a nivel gastronómico, encontró en una página japonesa la idea de la sushi Burger. En el contexto del gran boom de las cervecerías y hamburgueserías, consideraron que era una propuesta original e innovadora para llevarle al público saturado de los mismos sabores; pero manteniendo el ambiente desestructurado que caracteriza a ese tipo de local gastronómico.
El local que abrieron, en la calle Franklin D. Roosevelt al 1806, tiene un estilo urbano y es súper instagrameable. Las paredes están llenas de arte callejero, y la decoración se basa en objetos relacionados a la tv y lo streetstyle, como por ejemplo lámparas instaladas sobre tablas de skate.
Cuentan con un “diccionario freaker” donde explican algunos de los ingredientes como el Filanira: queso finlandia con nira; Panko: pan rallado japonés, etc; para así facilitar la tarea de pedir tu plato.
El encargado de confeccionar el menú fue el chef Gastón Storace, quien además de “argentinizar” un poco los sabores y los ingredientes, ideó opciones para todos los gustos.
De entrada hay langostinos y bastones de kanikama rebozados en panko, y picadas con las salsas de la casa. Como innovación están las “Sushizzas”, sushi en formato de slice de pizza, elaboradas con arroz y alga nori apanadas en panko y con distintos toppings.
Sin embargo, su producto estrella es la Sushi Burger, que contiene todos los ingredientes que normalmente vemos en un roll de sushi pero en forma de hamburguesa y con sus tapas de arroz. Hay una gran variedad de rellenos: con salmón, atún, langostinos, ceviche, medallones de carne, u opciones vegetarianas. También se puede modificar sus tapas por alguna de las opciones que ofrecen: pink (con base de remolacha), black (con tinta de calamar), o tostada y rebozada en panko.
Para acompañar ofrecen cerveza tirada y una buena variedad de coctelería para cerrar con una experiencia distinta en torno a la cocina japonesa.
Por su presencia en redes y su producto tan visual, rápidamente se volvió conocido en la ciudad, de manera tal que los fines de semana es difícil encontrar lugar en su innovador restó. Si lo van a probar recomendamos reservar, o pedir delivery y disfrutar de su propuesta única desde sus casas.