CABA: casi 900 mil porteños en pobreza y más de 300 mil en indigencia
CABA: casi 900 mil porteños en pobreza y más de 300 mil en indigencia
Un golpe a la mesa: ¿qué hacemos con el futuro?
Señoras y señores, en un mundo donde los “bollos” no siempre están rellenos y las ollas muchas veces están vacías, hoy el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (IDECBA) acaba de sacudir la hornalla de la realidad: casi 900 mil porteños viven en pobreza, y más de 300 mil están en situación de indigencia. ¡Una receta amarga que ninguno de nosotros quiere probar!
La cosa va en serio: el tercer trimestre de 2024 marcó el número más alto de pobreza desde que se empezó a medir en 2015. Es decir, hace rato que el “menú” no cambia, pero ahora la cuenta viene más salada que nunca. La estadística canta claro: el 22,1% de los hogares está en pobreza y el 28,1% de las personas comparte el mismo destino.
Ahora bien, acompañemos estos números con un poquito de “glosario gastronómico” para digerir mejor: pobreza, en este caso, significa no poder costear la canasta básica de alimentos; indigencia, ni siquiera poder cubrir la comida del día. ¿Así cómo hacemos? La olla está al fuego, pero el agua nunca hierve.
La realidad en cifras
Según este relevamiento, en nuestra querida Buenos Aires:
- Unos 299.000 hogares están en pobreza (7,3% en indigencia, o sea, 99.000 hogares).
- Aproximadamente 868.000 personas están en pobreza y 341.000 son indigentes.
El informe también revela que la zona sur de la Ciudad lleva el “fogonazo” más fuerte, con un 35% de hogares pobres. Los más chiquitos también sienten el golpe: el 42,6% de niños, niñas y adolescentes vive en hogares pobres. ¡Una situación que nos pide a gritos una receta de solidaridad y acción!
¿Qué pasa con el “ingreso per cápita”?
Hablemos del bolsillo, porque todo chef sabe que la cocina empieza con los ingredientes. En los hogares indigentes, el ingreso promedio es de $88.571 al mes. Los que están en pobreza no indigente alcanzan los $233.033. Pero, ¿qué hacemos con esto cuando la “canasta básica” se cocina a fuego inflacionario?
Un llamado a la acción
Desde Palermo, la cuna de los cafés lindos y los platos gourmet, nos preguntamos: ¿no será hora de que la polenta deje de ser la única opción para tantos hogares? Las PYMES están al borde del colapso, los sueldos no alcanzan, y el costo de vida sigue subiendo. Mientras tanto, los “cocineros” de la política parecen estar haciendo “la vista gorda”.
La ética de la cocina popular nos enseña que nadie se queda sin su plato. En palabras de Doña Petrona: “Si no hay harina, se hace con mandioca. Pero se hace”. La pregunta es: ¿qué está haciendo la política para cambiar esta receta amarga?
Un mensaje para los porteños
Queridos lectores, la cocina no es solo un lugar para preparar comidas, sino también para imaginar futuros. Por eso, ¿qué opinás? ¿Es momento de pedir una “reforma del menú” o seguimos sirviendo lo mismo?
Si Usted quiere participar en este debate, envíe un mail a lectores@palermonline.com.ar.