El Barrio Chino en problemas. Cierre de comercios, restaurantes y regreso a China como consecuencia de la pandemia.

Hong Kong Style y Dragón Porteño cerraron definitivamente. La ausencia de turismo es la causa negativa primordial.

Ubicado en el barrio de Belgrano, el Barrio Chino, también a sentido el golpe a causa del Covid-19 y el aislamiento social preventivo y obligatorio.
La zona nucleaba a más de 120 comercios de origen asiático hasta el mes de marzo, hoy el 90 por ciento de los negocios mantiene sus persianas bajas y en las últimas semanas comenzó acelerarse el cierre definitivo de restaurantes y locales de distintos rubros.

Desde la Asociación Barrio Chino de Buenos Aires, organización que compone a todas las actividades en esa área, predijeron que, al menos el 30 por ciento de los comercios no volverá a abrir sus puertas, es decir que aproximadamente 40 emprendimientos se perderán para siempre cuando termine la cuarentena.

Informaron también, que más de 500 familias oficializaron su decisión de retornar a su país China en cuanto se reactiven los vuelos internacionales, como consecuencia de la pandemia y la caída comercial.
Organizaciones de la comunidad se movilizan con acciones para contener las dificultades de los vecinos de la zona, distribuyendo material sanitario y suministros en general.

“A excepción de los rubros esenciales como supermercados, verdulerías y ópticas, el resto de los comercios están todos cerrados. Alcanzados por lo que establece la cuarentena. Estamos teniendo cierres muy seguidos en negocios como los restaurantes. En las últimas semanas cerraron 3 y ahora hay 2 más que están a punto de dejar de funcionar de forma definitiva”, concretó Antonio Chang, presidente de la Asociación Barrio Chino.

El Hong Kong Style, el reconocido y tradicional punto gastronómico de la zona, recomendado por chefs de renombre, cerró sus puertas en Montañeses al 2100, la segunda semana de mayo y así se despidió desde sus redes sociales. “Después de 20 años de dedicar absolutamente todos nuestros días a este proyecto que culminó en lo que hoy ustedes conocen como Hong Kong Style, hemos tomado la difícil decisión de cerrar las puertas de la que ha sido nuestra casa desde el 2000 y guardar el wok de Lui”.

Le siguió Todos Contentos, en Arribeños 2177, un espacio de comida taiwanesa con más de 35 años de funcionamiento en el lugar quienes no pudieron resistir económicamente a base de entregas de comida por delivery y debieron despedir a sus 14 empleados.

Por iguales motivos, Dragón Porteño baja definitivamente su persiana en Arribeños 2137, con más de dos décadas de funcionamiento en el Barrio Chino, por no poder afrontar el pago de alquiler, impuestos, y salario de 8 empleados. El delivery factura apenas el 10 por ciento respecto del movimiento comercial previo al coronavirus.

El referente de Asociación Barrio Chino sostuvo que el derrumbe de la actividad económica comenzó con la desaparición del turismo. “Los visitantes generan el principal movimiento comercial. Los turistas que vienen desde el Gran Buenos Aires, el interior mismo de la Argentina. Cuando se paralizó la circulación interna en el país empezó a andar todo muy mal para los comerciantes”.