Javier Milei, tiene una imagen negativa del 55 % “todo lo que sube rápido baja rápido”

Estamos presenciando la lapidación de capital político más rápido de la historia. Debería ser especialmente preocupante para el gobierno ya que las medidas aún no impactaron de lleno.

EL AJUSTE LO ESTA PAGANDO LA GENTE Y NO LA CASTA: MILEI ES UN MENTIROSO

Esto debería hacer sonar un par de alertas en Casa Rosada. Pero realmente Milei es un torpe liberal con todas las luces de posición prendidas ya que aplicó un plan que saben todos los sectores de la economía que no va a funcionar y los que saben que no va a funcionar es el FMI, todo termina en un estallido al mejor estilo 2001.

ESTA PELICULA ES LA REPETICION DEL 2001
La frase “todo lo que sube rápido baja rápido” es una expresión popular que se utiliza para describir el fenómeno de que los objetos que experimentan un aumento repentino en su valor, popularidad o éxito, a menudo experimentan un declive igualmente repentino.

Hay varias razones por las que los objetos que suben rápidamente a menudo bajan rápidamente. Una razón es que el aumento repentino en su valor o popularidad puede ser impulsado por factores temporales o circunstanciales que no son sostenibles a largo plazo. Por ejemplo, una empresa puede experimentar un aumento en sus ingresos debido a una tendencia temporal, como una moda pasajera o una ola de optimismo económico. Una vez que la tendencia se agota, la empresa puede volver a sus niveles normales de ingresos.

Otra razón por la que los objetos que suben rápidamente a menudo bajan rápidamente es que pueden ser objeto de especulación. Los inversores pueden comprar un activo a un precio inflado esperando venderlo a un precio aún más alto en el futuro. Sin embargo, si el activo no cumple con las expectativas de los inversores, puede producirse una venta masiva que haga que el precio del activo se desplome.

Por último, los objetos que suben rápidamente a menudo son percibidos como demasiado buenos para ser verdad. Esto puede generar desconfianza y sospechas, lo que puede conducir a una caída en su popularidad o valor.


En conclusión, la frase “todo lo que sube rápido baja rápido” es una expresión que describe un fenómeno real que puede ocurrir en una amplia gama de contextos. Es importante ser consciente de este fenómeno para evitar caer en trampas financieras o emocionales.

NADIE SE FUMA MAS A MILEI: PARA ABAJO Y BAJANDO

El presidente de Argentina, Javier Milei, tiene una imagen negativa del 55 % sin haber cumplido cuatro semanas de haber asumido, lo que representa una de las caídas de popularidad más drásticas para un mandatario en América Latina.


Así lo reveló la consultora privada Zuban Córdoba y Asociados, de acuerdo con una encuesta nacional realizada el 28 y 29 de diciembre en la que analizó el impacto de las primeras medidas del libertario. Esta es una de las pocas empresas que acertó en los escenarios electorales del año pasado en Argentina y, además, realiza estudios semanales que van mostrando el estado de la opinión pública.


“Durante años hemos repetido como un mantra que los contextos mandan y son extremadamente líquidos (…) Gobernar creyendo que el consenso que se logró en un momento determinado en el tiempo va a ser permanente es el primer paso para cometer errores de gravedad”, advirtió en su más reciente estudio.

Desde su asunción, destacó, Milei perdió más de un punto de imagen positiva por día y hoy tiene 55 % de imagen negativa. “Es la pérdida de diferencial positivo más acelerada de la que tengamos registro. Nos atrevemos incluso a decir que probablemente sea la más acelerada en toda la historia de la región”, afirmó.

Milei ganó la segunda vuelta el pasado 19 de noviembre con el 56 % de los votos. Pero hoy, de acuerdo con la encuesta, sólo tiene una imagen positiva del 44,1 %.

En todos los indicadores que midió la consultora, el balance es negativo para el mandatario. Por ejemplo, el 54,3 % cree que el país va en la dirección incorrecta y el 52,9 % cree que dentro de un año la situación del país será mala, es decir, que no va a mejorar con respecto a la crisis que enfrenta actualmente.

Sin aval
Por otra parte, el 51,9 % rechaza las reformas anunciadas por Milei que, además, ya los afectan en su vida cotidiana. Sólo un 38,2 % reconoce que las medidas del nuevo Gobierno le están impactando de manera negativa, pero aun así mantendrán su respaldo al presidente.

Uno de los datos más contundentes es que el 65 % cree que el ajuste no lo está pagando ‘la casta’, como prometió Milei durante la campaña, en tanto que el 71,9 % considera que los duros recortes los asume la gente.

De hecho, el 57,1 % considera que el controvertido Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que desregula la economía, y que Milei emitió en sus primeras semanas de Gobierno, está a favor de las empresas, no de la gente.

Además, el 54,8 % está en desacuerdo o muy en desacuerdo en que el único camino para salir de la crisis es el shock que propone el presidente; en tanto que el 56,6 % dice que si Milei sube más del 300 % la luz, el agua y el transporte público ya no lo va a seguir apoyando. Las boletas con los aumentos en los servicios comenzarán a llegar a fines de enero.

La llamada ‘ley ómnibus’ que Milei presentó para que el Congreso apruebe cambios en cientos de leyes tampoco cuenta con el respaldo popular, ya que el 60,3 % está en desacuerdo o muy en desacuerdo y el 61,5 % cree que debería ser rechazada por los legisladores.

Con respecto al DNU, el 56,1 % cree que el DNU es inconstitucional y debe ser derogado por el Congreso o la Justicia, además de que un 54,6 % lo votaría en contra en un eventual plebiscito.

Riesgos
En su análisis, Zuban Córdoba advirtió que La Libertad Avanza debería encender todas las luces rojas de advertencia sobre la manera en la que está ejerciendo el Gobierno.

“Discutir sobre cómo se llegó a este punto de forma tan rápida sería materia de varios informes. Pero creemos importante resaltar al menos un elemento: la continuidad de la comunicación de campaña estando ya en el Gobierno resultó ser una mezcla fatal con las primeras medidas anunciadas”, señalo.

El Gobierno, recordó, hizo anuncios de extrema gravedad económica e institucional usando el mismo tono que se utilizó en las elecciones, lo que representa un grave error que genera distorsiones y atenta contra la generación de consensos.

“La cuestión de las formas también debe ser mencionada. Nuestro estudio muestra de forma nítida que una inmensa mayoría cree que el DNU es inconstitucional y que la ley ómnibus debe ser rechazada por el Congreso. El uso de facultades delegadas y el abuso de poder caen especialmente mal en la opinión pública de nuestro país”, explicó.