La generación que nunca va a tener casa: el sueño de la propiedad se hizo polvo
El sueño de la casa propia se volvió un fantasma urbano: los precios se disparan, los salarios se achican y los créditos hipotecarios son trampas. En 2025, una pareja joven no tiene ni una posibilidad real de comprar un dos ambientes en la ciudad.
La foto cruda del mercado
Según el último relevamiento de Zonaprop, en julio de 2025 el valor promedio del metro cuadrado en la Ciudad de Buenos Aires se ubicó en u$s 2.440. Esto significa que un departamento de dos ambientes cuesta hoy u$s 128.988. A dólar blue (1.335 pesos), la cuenta asusta: 172 millones de pesos.
La película es la misma en todos lados:
- Puerto Madero sigue siendo el reino de los intocables: 6.124 dólares/m².
- Palermo subió a 3.416 dólares/m².
- Núñez cierra el podio con 3.284 dólares/m².
En la otra punta, Lugano, el barrio más barato, no baja de 1.070 dólares/m². Ni siquiera ahí.
La estafa silenciosa de los créditos UVA
¿Los créditos hipotecarios volvieron? Sí. Pero para los bancos. Las cuotas ajustadas por inflación son una soga al cuello. En junio, apenas el 21% de las escrituras tuvo hipoteca, el resto fueron operaciones al contado. Dicho de otro modo: los que compran son los que ya tienen la plata.
Salarios en estado vegetal
Un sueldo promedio en Argentina no llega ni a los 1.000 dólares mensuales. Entre impuestos, alquiler, transporte y comida, ¿qué margen queda para ahorrar? Cero. Para juntar los 129 mil dólares que cuesta un dos ambientes habría que guardar cada peso durante 40 años. Sin comer. Sin vivir.
La trampa generacional
Nuestros viejos compraban con un crédito y algunos años de esfuerzo. Nosotros apenas juntamos figuritas. Desde 2020, los precios de construcción se multiplicaron por tres. Hoy construir cuesta 3,1 veces más que hace cinco años. La distancia entre un joven y un techo propio solo se agranda.
Condenados a alquilar
La pareja joven de 2025 está condenada a mudarse cada dos años, a pagar lo que le pidan y a vivir sin certezas. La casa propia pasó a ser un mito porteño, al nivel del Nahuelito, el Pombero y el dólar estable.
¿Y vos? ¿Todavía soñás con tu techo o ya asumiste que el único techo que te va a pertenecer es el del cementerio?