Las verduras, el Congreso y el fin de la fábula libertaria

La inflación oculta en el cajón de las verduras y el mazazo parlamentario que recibió Milei en Diputados exponen el agotamiento de un modelo que prometía libertad y entregó ajuste, importación y desamparo.


La suba de las frutas y verduras que nadie cuenta

Mientras el Gobierno se jacta de una inflación del 2% para julio, el bolsillo popular cuenta otra historia: la de la lechuga, la banana, el tomate y la batata que duplican o quintuplican ese número sin pedir permiso al INDEC.

Los datos son duros:

  • Las seis hortalizas más vendidas en el Mercado Central subieron más del doble de la inflación esperada, lideradas por la batata (+18,2%) y el tomate (+8,3%).
  • Las frutas más consumidas —banana, limón, naranja y manzana— treparon un 10,4% mensual. Solo la banana se disparó 28% en treinta días.

¿Y el pasaje de la devaluación a los precios? Milei respira aliviado por un rato: el famoso “pass through” no aparecerá hasta el IPC de agosto. Pero los changuitos ya lo sufren.

El informe del Centro CEPA muestra que, a pesar del maquillaje del índice, los precios reales que pagan las familias —especialmente en supermercados— son hasta 115% más altos que en el Mercado Central. La brecha de precios alcanzó el 122,8%.

La manzana chilena y el tomate importado

Detrás del descalabro hay más que tormentas: caída de superficie sembrada, falta de crédito, y lo impensable: importación de tomate desde Chile. Sí, Milei, el anti argentino y anti “producción nacional” a fuerza de latigazos, termina beneficiando a las góndolas extranjeras. Milei y sus antiargentinos odian lo que es la Argentina.

¿Y qué pasó con la banana? La nieve cerró el paso Cristo Redentor. Resultado: la fruta llegó desde Bolivia, Brasil, Paraguay… con flete más caro, combustible más caro y, claro, precios más caros. El transporte de cargas ya subió un 32,8% interanual según FADEEAC. La fruta no flota, y el costo se paga en la caja.


Mientras tanto, en el Congreso: Milei solo contra todos

Como si lo de las frutas fuera poco, en Diputados la oposición unida le propinó 12 cachetazos legislativos al oficialismo. Una sesión maratónica, de las que hacen historia. No una, ni dos: doce derrotas políticas en una noche.

¿Qué perdió Milei?

  1. Dos leyes con media sanción:
    • Financiamiento para universidades.
    • Emergencia pediátrica (Ley Garrahan).
  2. Cinco DNU rechazados:
    • Disolución de organismos clave.
    • Reforma de transporte, cultura y marina mercante.
    • Banco Nacional de Datos Genéticos, entre otros.
  3. Cinco temas obligados a comisión:
    • Coparticipación federal.
    • Emergencia en ciencia y tecnología.
    • Alzheimer.
    • Estafa LIBRA.

El bloque libertario se quedó sin aliados, sin votos y sin relato. La motosierra, ahora sin filo, chirría sola en el desierto parlamentario. El Congreso ya no es tierra fértil para la épica mileísta.


¿Y ahora qué? ¿Un modelo agotado o una resistencia que florece?

Las frutas no mienten. Las verduras no entienden de macroeconomía. El tomate no se ajusta a la curva de Laffer. Cuando el pueblo no puede comprar un limón sin dejar medio sueldo, el liberalismo de Milei se cae como un zapallo pasado.

¿De qué sirve un dólar planchado si todo lo demás se pudre? ¿De qué sirve el relato de la libertad si la única libertad es la del mercado para imponer precios sin control?


Mientras el Gobierno niega el hambre con planillas de Excel, el país se empobrece en silencio, en la verdulería, en la facultad que no tiene luz, en el hospital sin pediatras. ¿Qué más tiene que pasar para que aceptemos que este experimento se agotó?

¿El tomate importado será el símbolo del nuevo fracaso argentino?

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¿Vos también notaste que las frutas están impagables? ¿En qué barrio vivís y cuánto pagaste la última vez?


Fuente exclusiva: Palermo Online Noticias
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