Palermo OFF: cuando el barrio insiste en tropezar con la misma piedra
Por años, ese pasaje angosto que conecta Arenales con Beruti fue un rincón maldito del barrio. Se pensó como un paseo comercial, se promocionó como “el lugar cool” de Palermo en los noventa, pero terminó convertido en un callejón fantasma: locales cerrados, roedores dueños del terreno y vecinos que soportaron ruidos molestos durante dos décadas. Así murió el Paseo del Sol, clausurado por inútil y olvidado entre quejas barriales.
Ahora, el Grupo IRSA vuelve a apostar a ese mismo espacio, rebautizado con pretensiones de modernidad: Palermo OFF. Una inversión de tres millones de dólares, 2.000 metros cuadrados, 18 locales, doble entrada —Beruti 3336 y Arenales 3345— y una terraza gastronómica. Todo a metros del Alto Palermo, el shopping que desde hace años concentra el verdadero pulso comercial de la zona.
El regreso del “paseo que no pasea”
Los vecinos más memoriosos lo dicen sin rodeos: “Ese lugar nunca funcionó”. El pasaje quedó durante años como un embudo oscuro, con locales tapiados y un eco molesto que retumbaba de noche cuando algún boliche improvisaba recitales. Los roedores circulaban con más comodidad que los clientes y el espacio fue símbolo de la incapacidad porteña de integrar proyectos urbanos sin caer en el olvido.
Palermo OFF promete cortar con esa historia. Hablan de “espíritu comunitario”, de “conectar las calles” y de “experiencia disruptiva”. En la práctica, se trata de volver a intentarlo en un sitio que carga con su mala fama.
Marcas jóvenes, gastronomía y la seducción Gen Z
El proyecto busca a los centennials y a la Generación Z, con marcas que nacieron en el universo de los showrooms y el e-commerce. Entre ellas aparecen Bullbenny, Revolver, Bolivia, New Era y Boho. La propuesta gastronómica incluye a Cuervo, Orno Pizza, Kotaro y la heladería Gaviota, entre otros.
La curaduría, explican desde IRSA, fue pensada para fidelizar a las tribus digitales que buscan autenticidad y comunidad.
¿Reactivación barrial o déjà vu comercial?
IRSA asegura que el espacio generará más de 200 empleos directos e indirectos, y que el pasaje quedará abierto e iluminado como vidriera incluso cuando los locales cierren. El horario será de 11 a 20 para el comercio y hasta la medianoche para la gastronomía.
El barrio, mientras tanto, observa con escepticismo. La memoria pesa: ya se intentó antes y el resultado fue el fracaso. ¿Será Palermo OFF la revancha del pasaje maldito o apenas otra vuelta en falso de un callejón que nunca encontró su destino?
Pregunta al lector: ¿Palermo OFF logrará borrar los fantasmas del Paseo del Sol o está condenado a repetir la historia de un callejón que nunca funcionó?
Fuente exclusiva: Palermonline Noticias
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