¿Qué es homicidio por placer? Homicidio por placer.
El homicidio por placer es un acto en el cual el perpetrador obtiene satisfacción personal de la muerte de otro.
Este fenómeno ha sido explorado desde diversas perspectivas filosóficas y psicológicas, y está claramente tipificado en el derecho penal argentino como un delito con agravantes específicos.
Qué implica el “homicidio por placer”: “quien mata por placer mata por gusto, o mejor dicho porque le gusta la muerte del tercero. Quien así actúa, goza con la muerte del otro. Genera en el ánimo del sujeto activo una sensación de placer o disfrute, constituyendo ése y no otro, el móvil del homicidio”.
Aunque se trata de una figura poco conocida está contemplada en el inciso 4 del artículo 8 del código penal argentino. El homicidio por placer remplazó a la muerte que se daba por impulso de perversidad brutal, y fue introducido por la reforma de la ley 17.567 en el año 1968.
Por placer, codicia, odio racial o religioso”.
Art. 80: “Se impondrá reclusión perpetua o prisión perpetua, pudiendo aplicarse lo dispuesto en el artículo 52, al que matare: … ““…4º Por placer, codicia, odio racial, religioso, de género o a la orientación sexual, identidad de género o su expresión…”
Este agravante está basado en el derecho alemán que califica de esa manera al hecho cuando el autor recibe satisfacción al matar. Carlos Alberto Robledo Puch, mejor conocido como el “Ángel de la muerte”, fue condenado bajo este agravante.
Según explica Roberto Duran en el documento judicial de titulado Homicidio por placer: “quien mata por placer mata por gusto, o mejor dicho porque le gusta la muerte del tercero. Quien así actúa, goza con la muerte del otro. Genera en el ánimo del sujeto activo una sensación de placer o disfrute, constituyendo ése y no otro, el móvil del homicidio”.
“Se impondrá reclusión perpetua o prisión perpetua, pudiendo aplicarse lo dispuesto en el artículo 52, al que matare:
1- A su ascendiente, descendiente o cónyuge, sabiendo que lo son.
2- Con ensañamiento, alevosía, veneno u otro procedimiento insidioso.
3- Por precio o promesa remuneratoria.
4- Por placer, codicia, odio racial o religioso”.
El homicidio por placer es un concepto legal y psicológico que ha sido examinado por diversos pensadores y teóricos a lo largo del tiempo. Aquí se presentan algunas perspectivas relevantes sobre este tipo de homicidio:
Platón y Aristóteles
Aunque ni Platón ni Aristóteles abordaron específicamente el homicidio por placer, sus teorías sobre la moralidad y la ética pueden proporcionar una base para entender este fenómeno. Platón veía el mal como una forma de ignorancia, sugiriendo que aquellos que cometen actos malvados, como el homicidio por placer, lo hacen por falta de conocimiento del bien. Aristóteles, por otro lado, consideraba que las acciones humanas se basan en la búsqueda de la eudaimonía (felicidad o florecimiento), y un acto tan destructivo sería visto como un fracaso total de la virtud.
Thomas Hobbes
Hobbes creía que la naturaleza humana es intrínsecamente egoísta y que la vida en un estado de naturaleza sería “solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta”. Desde esta perspectiva, el homicidio por placer podría ser visto como una manifestación extrema del egoísmo humano sin las restricciones del contrato social.
Sigmund Freud
Freud postuló que los humanos tienen instintos de vida (Eros) y de muerte (Thanatos). El homicidio por placer podría ser interpretado como una manifestación del instinto de muerte, donde el individuo obtiene una satisfacción inconsciente a través de la destrucción del otro. Freud podría argumentar que este comportamiento es una expresión de deseos reprimidos y pulsiones destructivas que han encontrado una vía de escape.
Friedrich Nietzsche
Nietzsche veía la vida y la moralidad desde una perspectiva más amoral y afirmativa. Para él, los actos humanos, incluso los más brutales, pueden ser expresiones de la voluntad de poder. Un homicida por placer podría ser visto como alguien que busca ejercer su poder y dominio de la manera más extrema, aunque Nietzsche no justificaría moralmente tal acción.
Código Penal Argentino
El Código Penal Argentino, específicamente el artículo 80, inciso 4, contempla el homicidio por placer como un agravante que puede llevar a la reclusión perpetua o prisión perpetua. Este agravante reemplazó la figura de “muerte por impulso de perversidad brutal” y se introdujo con la reforma de la ley 17.567 en 1968. Está basado en el derecho alemán y considera que el autor recibe satisfacción al matar.
Ejemplo Histórico: Carlos Robledo Puch
Carlos Alberto Robledo Puch, conocido como el “Ángel de la Muerte”, fue condenado bajo el agravante de homicidio por placer. Su caso ejemplifica cómo la justicia argentina aplica este concepto en la práctica.
Las principales religiones del mundo tienen perspectivas claras y generalmente condenatorias sobre el homicidio en general, y el homicidio por placer en particular.
A continuación, se presentan las visiones de algunas de las religiones más influyentes:
Cristianismo
En el cristianismo, el homicidio es uno de los pecados más graves. El mandamiento “No matarás” (Éxodo 20:13) es una clara prohibición contra el asesinato. El homicidio por placer sería visto como una transgresión aún más atroz debido a la motivación egoísta y perversa detrás del acto. Los cristianos creen en el valor intrínseco de cada vida humana, y cualquier acto que deliberadamente termine con una vida por placer es considerado inmoral y pecaminoso.
Islam
El Islam también condena firmemente el homicidio. El Corán establece: “Y no matéis a nadie, pues Allah ha prohibido hacerlo, salvo que sea conforme a la justicia” (Surah Al-Isra 17:33). El homicidio por placer sería visto como una grave violación de la ley divina, ya que implica matar sin justificación y por razones egoístas y perversas. En la jurisprudencia islámica, el asesinato sin causa justa es castigado severamente.
Judaísmo
El judaísmo prohíbe el homicidio en los Diez Mandamientos, específicamente en Éxodo 20:13 (“No matarás”). El Talmud y otros textos rabínicos amplían esta prohibición y discuten las graves consecuencias espirituales y legales del asesinato. El homicidio por placer sería visto como una forma particularmente repugnante de asesinato, ya que no solo quita una vida, sino que también demuestra una profunda depravación moral.
Hinduismo
El hinduismo enseña el principio de ahimsa (no violencia) y respeta profundamente la vida. Según el Bhagavad Gita y otros textos sagrados, quitar una vida es un acto de gran negatividad kármica. El homicidio por placer sería visto como un acto extremadamente negativo, acumulando karma desfavorable para el perpetrador y llevándolo más lejos de la liberación espiritual (moksha).
Budismo
El budismo también sigue el principio de ahimsa y enseña que causar daño intencional a cualquier ser vivo es incorrecto. El primer precepto budista es “Abstenerse de matar a seres vivos”. El homicidio por placer sería una violación flagrante de este precepto y estaría en directa oposición a la práctica de la compasión (karuna) y la benevolencia (metta).
Sikhismo
El sikhismo valora la vida y enseña que cada ser es una manifestación de la divinidad. El homicidio es condenado, y matar por placer sería considerado una grave violación de los principios sikh. Los escritos sagrados de los Gurúes Sikh enfatizan la importancia de la justicia, la compasión y la dignidad humana.
Mentalidad de un Homicida por Placer
La mentalidad de un homicida por placer es compleja y a menudo está asociada con varias características psicológicas y emocionales:
- Ausencia de Empatía: Estos individuos suelen carecer de empatía, lo que les permite cometer actos violentos sin sentir remordimiento o culpa por el sufrimiento infligido a sus víctimas.
- Búsqueda de Emociones Intensas: El acto de matar puede proporcionarles una sensación de excitación o euforia que no pueden obtener de otra manera. Esta búsqueda de sensaciones fuertes puede ser un componente central de su comportamiento.
- Control y Poder: El homicidio les da una sensación de control y dominio sobre la vida y la muerte, lo cual puede ser extremadamente gratificante para ellos.
- Narcisismo y Grandiosidad: Algunos homicidas por placer pueden tener rasgos narcisistas, creyéndose superiores a los demás y justificando sus acciones por una percepción inflada de sí mismos.
- Deseos Sádicos: Estos individuos pueden disfrutar del sufrimiento de otros, obteniendo placer al causar dolor y muerte.
- Historia de Abuso o Trauma: En algunos casos, una historia de abuso o trauma en la infancia puede contribuir al desarrollo de tendencias homicidas, aunque no todos los homicidas por placer tienen antecedentes traumáticos.
Películas que Representan a Homicidas por Placer
El cine ha explorado este tipo de personajes en varias películas, proporcionando una visión perturbadora de sus mentes. Aquí hay algunas películas notables:
- “Se7en” (1995) – Dirigida por David Fincher
- Esta película sigue a dos detectives que intentan atrapar a un asesino en serie que comete homicidios basados en los siete pecados capitales. El asesino, interpretado por Kevin Spacey, mata por una retorcida interpretación de justicia y placer.
- “The Silence of the Lambs” (1991) – Dirigida por Jonathan Demme
- Hannibal Lecter, interpretado por Anthony Hopkins, es un asesino en serie que mata y canibaliza a sus víctimas. Aunque su motivación es más compleja, incluye elementos de placer y sadismo.
- “American Psycho” (2000) – Dirigida por Mary Harron
- Basada en la novela de Bret Easton Ellis, la película sigue a Patrick Bateman, un ejecutivo de Wall Street que lleva una doble vida como asesino en serie. Su motivación incluye el placer de la violencia y una profunda desconexión emocional.
- “Natural Born Killers” (1994) – Dirigida por Oliver Stone
- Esta película sigue a Mickey y Mallory Knox, una pareja que comete una serie de homicidios mientras disfrutan de la atención mediática y el caos que generan.
- “Zodiac” (2007) – Dirigida por David Fincher
- Basada en hechos reales, la película explora la caza del asesino del Zodiaco, quien mataba por la emoción del acto y el juego de poder con la policía y los medios.
- “Henry: Portrait of a Serial Killer” (1986) – Dirigida por John McNaughton
- Esta película ofrece una mirada cruda y realista a la vida de Henry, un asesino en serie que mata sin remordimientos y por puro placer.
- “No Country for Old Men” (2007) – Dirigida por los Hermanos Coen
- Anton Chigurh, interpretado por Javier Bardem, es un asesino que mata con una brutalidad metódica y parece encontrar placer en la imposición de su voluntad sobre la vida y la muerte.
Resumiendo
El homicidio por placer es un fenómeno aterrador y multifacético, que ha sido explorado tanto en el campo de la psicología como en el cine. Las películas mencionadas proporcionan una representación cinematográfica de la mentalidad de estos individuos, ofreciendo al público una ventana inquietante a la mente de aquellos que matan por placer.