¿Sabías que el Alto Palermo fue la histórica Cervecería Palermo?

La Cervecería Palermo fue fundada en febrero de 1897, impulsada por el empresario Ernesto Tornquist. Su planta principal, ubicada estratégicamente en la Avenida Coronel Díaz, en el barrio de Palermo, Buenos Aires, fue un ejemplo destacado de la arquitectura industrial inglesa de finales del siglo XIX.

El edificio de la cervecería reflejaba el estilo de la época, con techos de zinc escamados y pendientes de aire gótico, grandes ventanales de arco de medio punto y una fachada de ladrillo visto coronada por un inmenso reloj mecánico. En su interior, se incorporaron calderas de vapor y maquinaria importada de Alemania, diseñadas para optimizar la producción de sus primeras cervezas: Salvator, negra, y Victoria, blanca.

En 1907, se lanzó la cerveza Palermo, que rápidamente se convirtió en un ícono del mercado nacional. En 1912, la cervecería fue adquirida por el Grupo Bemberg, un conglomerado empresarial fundado por Otto Bemberg, inmigrante alemán llegado a Argentina en 1852. El grupo, conocido por su liderazgo en la industria cervecera, había establecido la Cervecería Quilmes en 1888, posicionándola como la principal productora de cerveza del país.

Bajo la dirección del Grupo Bemberg, la Cervecería Palermo experimentó un proceso de modernización en 1920. Se introdujeron nuevas tecnologías de refrigeración y almacenamiento, así como mejoras en las líneas de producción, que aumentaron significativamente su capacidad operativa. Este período marcó la consolidación del grupo como un referente en la industria cervecera, no solo en Argentina, sino también en otros mercados sudamericanos.

Entre 1918 y 1948, la Cervecería Palermo operó como parte integral del Grupo Cervecero Bemberg, que lideraba la producción de cervezas en el país gracias a marcas emblemáticas como Quilmes, Palermo y Bock. Durante esta etapa, el grupo no solo fortaleció su presencia en el mercado interno, sino que también promovió la estandarización de los procesos productivos y la distribución masiva a través de una red logística pionera en la región.

En 1949, como parte de las políticas de nacionalización impulsadas por el gobierno, la Cervecería Palermo fue renombrada como Cervecería Palermo Empresa Nacional. Sin embargo, en 1959, la planta fue restituida al Grupo Bemberg, que retomó su control y continuó su operación hasta su cierre definitivo en 1977.

La demolición de la planta fue llevada a cabo de forma paulatina, culminando con la construcción del Alto Palermo Shopping en 1989. Este centro comercial transformó la zona, que pasó de ser un polo industrial a un espacio comercial de gran afluencia.

El Grupo Bemberg, mientras tanto, continuó expandiéndose y fortaleciendo su posición en el mercado cervecero hasta fines del siglo XX, cuando la familia decidió vender sus activos cerveceros a la multinacional Anheuser-Busch InBev. A pesar de los cambios, su legado sigue siendo recordado como una de las fuerzas más influyentes en la historia de la industria cervecera argentina.

La Cervecería Palermo, con más de un siglo de historia, es un testimonio del auge industrial de Buenos Aires y de cómo el Grupo Bemberg marcó una era en la producción cervecera, dejando una huella imborrable en la cultura y la economía de la ciudad.