Bomba de Domingo Cavallo: el plan económico de Javier Milei estalla en pedazos

El gobierno de Javier Milei quedó acorralado por todos los frentes: mientras el “Audiogate” sigue filtrando coimas y deja a Karina Milei cada vez más cerca de la cárcel federal de mujeres, y Patricia Bullrich se pierde entre delirios de espías rusos, venezolanos y copas de vino, ahora se sumó una bomba inesperada: Domingo Cavallo, el padre de la convertibilidad, destrozó el corazón del plan económico libertario.

En una publicación demoledora, Cavallo acusó al Presidente de hacer campaña con la bandera de la dolarización y después sostener el mismo esquema de controles, parches y discrecionalidades que durante dos décadas hundieron a la Argentina en inflación y desorganización. Lo llamó una “paradoja” y sentenció que el modelo no puede sostenerse con decretos ni vetos: sin un sistema monetario convertible, el país seguirá estancado.

El ex ministro fue más allá: responsabilizó al equipo económico de improvisar con cambios de instrumentos financieros, ahogar al crédito privado, inflar tasas de interés absurdas y no acumular reservas cuando había margen. Para Cavallo, todo esto llevó a un final cantado: la recesión que empezó en marzo y la corrida cambiaria que se avecina hacia fin de año.

La crítica no es un detalle técnico: es un misil político que estalla en el corazón de un gobierno desbordado por los escándalos de corrupción y el desgobierno económico. Cavallo, el mismo que fue mentor de planes de ajuste extremos, ahora describe al mileísmo como un rejunte de errores, torpezas y controles que contradicen su propio discurso libertario.

En paralelo, Karina Milei enfrenta las filtraciones que la comprometen con coimas en medicamentos y Bullrich ensaya teorías conspirativas más dignas de una sobremesa regada de tinto que de una ministra de Seguridad. El resultado: un Ejecutivo sin rumbo, donde la economía se desarma, la política se desangra y la sociedad observa cómo el experimento libertario se convierte en una pesadilla.

La conclusión es brutal: con Cavallo marcando la lápida, los audios destapando la corrupción y los delirios de Bullrich sumando ridículo, el plan económico de Milei ya está terminado. La pregunta que queda flotando es cuánto tiempo tardará en explotar del todo y arrastrar consigo a quienes lo sostuvieron.

Epílogo: el Ángel Exterminador

En medio del caos, los audios, las coimas y el derrumbe del plan económico, empieza a aparecer la sombra de un viejo conocido: Mauricio Macri. Silencioso, calculador, y con el oficio del que ya caminó los pasillos del poder, el expresidente se revela como el verdadero “Ángel Exterminador” del mileísmo. No fueron ni los rusos, ni los venezolanos, ni un hacker solitario los que hicieron temblar a Karina Milei: fue la mano invisible de Macri, que operó para sacar a la luz lo que todos en la rosca sabían pero nadie se atrevía a exponer.

El resultado ya se vislumbra en el horizonte electoral: el gobierno llegará al sábado con la soga al cuello, y las encuestas que circulan en los despachos más calientes proyectan una derrota aplastante. El oficialismo perdería por entre 10 y 15 puntos frente a Fuerza Patria, la coalición que supo leer la bronca social y capitalizar el derrumbe libertario.

De esta forma, lo que nació como un experimento disruptivo termina devorado por sus propias contradicciones y traiciones internas. Macri, el Ángel Exterminador, encontró la oportunidad perfecta para cobrarse viejas facturas y abrir un nuevo tablero político en la Argentina. Lo que se juega este fin de semana no es solo una elección: es el fin de un gobierno que nunca supo gobernar.


¿Creés que Cavallo le tiró la última bomba al gobierno libertario? ¿O todavía falta la implosión final con la cárcel para Karina Milei? Escribinos a lectores@palermonline.com.ar y sumate al debate.