Iglesias, templos del barrio. Parroquia San Cayetano de Belgrano.

La parroquia San Cayetano de Belgrano se materializa gracias al deseo del padre Alberto Manuela, quien consideró – en ese entonces- que a su barrio le estaba haciendo falta un templo para poder encontrarse con Dios. Es así, y gracias también al apoyo fundamental que tuvo por parte del Monseñor Filippo – el en ese entonces párroco de La Redonda-, que se inicia su construcción.

Un 12 de agosto de 1972, se consagra – definitivamente- el templo. Y esto ocurre justo una década después de que las hermanas siervas de San José realizaran la donación de la imagen de San Cayetano a la casa -donde hacía de parroquia- antes de la edificación del nuevo templo.

Los restos del Padre Alberto Manuela descansan en dicha parroquia, más específicamente en el atrio, y todos los días 7 de cada mes – con más énfasis en el 7 de agosto- se celebra el día de San Cayetano de Belgrano; fiesta en la cual el santo “sale” al barrio y recorre sus calles seguido por miles de fieles.

Si nos referimos a su arquitectura, esta corresponde al estilo “brutalista” (estilo que surge del Movimiento Moderno y que tuvo su auge entre las décadas de 1950 y 1970). Dispone entonces de una planta rectangular cuyo primer piso nos remonta a una especie de palacio renacentista, ya que desde este primer piso podemos observar su planta baja como si esta hiciese de “patio”.

El techo, por su parte, posee una pronunciada curvatura – producto de un trabajo en hormigón- con el fin de crear una sensación de “profundidad”. En el altar podemos observar a Cristo suspendido y también un gran ventanal que se encuentra casi al final.

Otra escultura que podemos observar también es – en efecto- la de San Cayetano y una pintura de la Virgen en el primer piso. Todas las pinturas que dicha parroquia alberga se encuentran hechas tanto sobre lienzo como sobre cerámicas. 

La parroquia se encuentra ubicada en la calle Vidal al 1745 y podemos decir, entonces, que estamos frente a uno de los más modernos- y así también-más escondidos templos de la ciudad.