Monumentos del barrio Belgrano. Estatua De La Libertad.

La Estatua de la Libertad de Belgrano es misteriosa, se esconde de los vecinos y su recorrido en la historia es motivo de debate.

Es común escuchar que nuestra Ciudad de Buenos Aires podría ubicarse en Europa y mezclarse con las metrópolis europeas perfectamente, por su arquitectura, su diseño y disposición. Incluso se la ha llegado a apodar “la París de América del Sur”. Pero también hay un gran parecido que no muchos señalan: la ciudad tiene algo neoyorkino.

En el barrio de Belgrano, cerca de las Barrancas, más específicamente en la esquina de Av. Virrey Vértiz y La Pampa que se encuentra el parque se alza sobre una base de piedra la Estatua de la Libertad porteña. Si bien esta es una zona muy transitada por peatones, runners, y vecinos que salen a pasear a sus perros la figura evade las miradas, si se le acerca desde Juramento ese flanco está tapado por abundante vegetación y recién a los 10 metros de distancia se la distingue, si se la busca desde la calle La Pampa hay que forzar la vista para verla pequeña recortada contra el horizonte, pues se alza sobre una colina y esta altura hace parecer que observa vigilante la barranca.

De casi tres metros de estatura, noventa menos que la estadounidense, fue realizada por el mismo artista: el escultor de origen francés Frédéric Auguste Bartholdi, quien fue alumno de D’assy Scheffer. Algunas de sus piezas más célebres son: “La marte moderna”, “Vencedor”, “Lafayette arriba a América”, “Los ciegos” y “General Grbeauval”. La obra representa a una mujer en marcha con el brazo derecho levantado sosteniendo una antorcha, que simboliza “la luz de la libertad para el mundo” y en su brazo izquierdo lleva la declaración de la Independencia, junto a sus pies hay una cadena rota, metáfora de la ruptura de lazos con la tiranía.

La melliza de mayor tamaño es de bronce mientras que la nuestra es de hierro rojo fundido pintada en color bronce. Elisabeth Robert-Dehault explica en su libro “Fundiciones de arte francesas del siglo XIX” que la mini-me corresponde al periodo de la Modernidad en que arte y tecnología se entrelazan y producen “lo bello dentro de lo útil”. En 1886 Francia obsequió a Estados Unidos la Estatua de la Libertad más afamada por los 100 años de su independencia, la historia de la porteña no es tan clara. Hay dos versiones y aunque están de acuerdo en que fue adquirida por la municipalidad como constata el Archivo General de la Nación Argentina, una dice que la estatua se instaló el 3 de octubre de 1886, casi un mes antes que la neoyorkina; mientras que la otra plantea que fue instalada en 1875 durante el mandato de José Saborido como Juez de Paz de Belgrano. No hay consenso porque el principal lugar de consulta es el Museo de Obras de Arte que empezó a funcionar en 1953, la información que el museo ofrece sobre eventos anteriores es recabada de archivos y la estatua no tenía un gran rastro de papel.

Vecinos que viven hace décadas en el barrio no saben de su presencia, y la gran mayoría de los que sí la descubrieron por su cuenta por completa casualidad. Existen varias réplicas de Lady Liberty en el mundo, solo en nuestro país encontramos una sobre la Escuela Normal Superior n°09 Domingo Faustino Sarmiento en Callao 450, y una en la ciudad sanjuanina de Pocito.