Monumentos del barrio. Fuente de Mihanovich o Fuente de los Delfines.

El más antiguo de los elementos decorativos de las calles de Belgrano, donado por un vecino acaudalado y realizado por un escultor renombrado.

El paseo de la barranca, o barrancas de Belgrano, es conocido por sus grandes extensiones de verde ondulantes que limitan con las vías del ferrocarril que bordea el Río de la Plata. Pero además de plazas con abundante arboleda y vegetación encontramos numerosos bustos, estatuas, e incluso fuentes.

Una de ellas es una bellísima obra realizada en mármol dolomítico del Azul sobre basamento de granito de Tandil, realizada por el artista piamontés establecido en Buenos Aires, José Diaz Arduino. Se ubica en la esquina de las calles Sucre y 11 de septiembre de 1888. La fuente fue adquirida y donada por el empresario naviero de origen austrohúngaro Nicolás Mihanovich en el año 1900, y se cree que fue la primera obra en decorar las calles de Belgrano.

Nicolás era residente del barrio, se dedicaba al traslado de personas, cargamentos y mercancías desde las embarcaciones hasta el puerto de Buenos Aires. Era dueño de 300 navíos y fue muy exitoso entre los años 1880 y 1920, tanto que era el empresario más importante de Sudamérica en el rubro. En 1909 fundó la empresa anglo-argentina The Argentine Navigation Company Limited en Londres, realizando una inversión inicial de 2.100.000 libras. Se estima que es por su ocupación que eligió tal diseño para la fuente, con figuras propias del mar.

La fuente tiene una estatura de 4.5 metros, y en su momento costó 6.000 pesos. Si bien el cuerpo es de mármol amarillo como ya mencionamos, los cuatro delfines fueron esculpidos en mármol de Carrara. Estos apoyan la cola arqueada sobre un plato de bordes redondeados que sostiene el pico vertedor principal, coronado con una castaña de bronce dorado de 22 cm de diámetro, el peso de la fuente es de 15.000 kilos. Se emplearon en su tallado 32 bloques de piedra: 4 para la base, 4 para la pileta principal, 5 para los detalles ornamentales, 4 para los delfines, 1 para cada una de las conchillas que vierten agua, 1 para el paraguas que cubre a los delfines, 1 para la base de la aguja y 1 para la aguja misma. Arduino demoró 4 meses en el tallado, el tendido de la cañería y el ensamble de la obra.

La primicia sobre la generosa donación de Nicolás, una descripción de la fuente, y un detalle de los materiales que se emplearon en su tallado y construcción circularon solamente en un diario barrial. Junto con el proyecto que el arquitecto Víctor Meano había trazado para el Congreso Nacional. Este plan no pasó de la etapa hipotética.
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